Zaira Majul: La empresaria que llevó la plata de la tradición a la innovación

Zaira Majul: La empresaria que llevó la plata de la tradición a la innovación

La constancia, austeridad, trabajo, y sobre todo el ser bueno, genera una flujo de constante éxito. Con estas palabras, Zaira Majul González, directora de Mercadotecnia de los Talleres de los Ballesteros se refirió a lo que en tres generaciones aprendió para ser lo de ahora: una empresaria exitosa.

Biseles, candelabros, centros de mesa, dijes, caballos, jirafas, y un sin fin de artículos representados en plata esterlina 925, adornan los dos pisos de la tienda de los Talleres de Los Ballesteros.

Entre estos ejemplares se llevó a cabo el primer encuentro con la CMO, Zaira Majul, se dio en su tienda en la avenida Presidente Masaryk 126, en Polanco, Ciudad de México.

“El verdadero color de la plata es blanco, como el del máximo calor y el del máximo frío. Es también el tono del primer alimento que recibe el hombre, y el color de la luz”, palabras que William Spratling escribió sobre Taxco, Guerrero, y sus artesanos que se forjaban a través de sus minas y acuarelas.

Pero esta historia no comenzó en una mina, sino en una gasolinera. Jalil Majul Ballesteros “hijo de un inmigrante libanés que llegó a México con lo que traía puesto, tuvo cuatro hijos; uno de ellos, mi abuelo”, comenta Zaira.

Zaira Majul, CMO de Talleres de los Ballesteros

Jalil trabajó desde pequeño para ayudar a sus papás; empezó en una gasolinera. Ponía gas y limpiaba parabrisas. El dueño le tomó mucho aprecio porque era una persona responsable y comprometida.

Para aquel entonces, el joven Jalil se dio cuenta de que le iba tan bien, que decidió incursionar en el mundo de joyería y orfebrería.

Abrió su local y creó los Talleres de los Ballesteros en Taxco, Guerrero. Posteriormente compró la gasolinera.

“En ese entonces fue el boom de la platería con los talleres Spratling. Y empezaron a abrir talleres de Margot de Taxco, de Héctor Aguilar, entre otros”, afirma la CMO con respecto a la historia de su abuelo. Así comenzó todo.

Los peldaños y el flujo hacia el éxito

En 1931 se abrió la carretera México-Acapulco, que pasaba por Taxco. No sólo redujo las horas de trayecto para llegar a la ciudad de los plateros, también atrajo inversionistas, artistas y una serie de sucesos que lograrían un flujo perfecto para quien decidiera emprender.

“Mi abuelo escribió el libro “La escalera”. Decía que en cada peldaño, si quieres tener una vida equilibrada, debes tener fe, acción y sabiduría”, destaca Zaira.

Y es que no era para menos el legado de su abuelo, representado en sus palabras, cuando la CMO de Talleres de los Ballesteros hablaba sobre él. Alzaba la mirada y decía fuertemente: 

“Nos enseñó constancia, austeridad, trabajo, y sobre todo: que el ser bueno paga”, Majúl afirma que en la vida no hay imposibles.

Su abuelo hasta el último día enseñó a su nieta, ahora empresaria, el concepto de la austeridad, y de esta manera, que el flujo lo es todo en una empresa.

“En el tema de austeridad no me refiero a no gastar en nada. Más bien es fijarte en dónde estás invirtiendo para que te reditúe. Por ejemplo: unas grandes oficinas no te va a redituar en nada.

Digo, tengo muchos amigos que han emprendido y de repente alquilan grandes espacios en Palmas o en Santa Fe. O sea, ahí no te va a dejar lana. Ya estás perdiendo dinero y generando gastos. Tienes que empezar con una estructura muy básica y ágil”, aclara Majul.

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Arte y técnica para dirigir un family office

Zaira lleva su compromiso con la empresa familiar no sólo por tradición. Es una empresaria y una artista que se ha preparado en cada peldaño de su vida.

“Desde muy pequeña he ido a exposiciones internacionales: San Francisco, Nueva York, Chicago, y en nacionales también. Te estoy diciendo que tenía 12 o 13 años. Incluso cuando yo dibujaba, mi papá transformó mis dibujos en diseños para ser convertidos en piezas”, afirmó.

Para Majúl, el llevar una empresa la hizo trabajar muy duro. En cada área de la que iba escalando, siempre se preparaba. Estudió Administración de empresas en Saint Mary’s University, en San Antonio Texas, Estados Unidos. Después “me regresé a México. Dentro de los Talleres de los Ballesteros me integré a Ventas.

Así fue como Majul comenzó a explorar en el área de Finanzas y se volvió a preparar con un diplomado en Finanzas en el Tec de Monterrey para poder desarrollarse en otra área. De esta forma llegó a la dirección en Finanzas.

Zaira Majul, numeralia

Más tarde, Zaira estudió en el IPADE un MBA para ejecutivos con experiencia. Junto con sus primos (Mario Flores, el CEO de Talleres de los Ballesteros), y los socios inversionistas (sus padres y tíos), comenzaron a dar una guía mayor a la empresa.

“Con el IPADE hicimos una institucionalización del negocio: con reglas muy claras para poder permanecer y seguir siendo una empresa familiar”, agregó Majul.

Actualmente, en Talleres de los Ballesteros “se tiene un Consejo de Administración. Nos reunimos cada trimestre. Parte de la institucionalización está basada en miembros de la segunda generación, que son los accionistas. La tercera es la Administración y externos. Al inicio tenemos una junta anual, y presentamos proyectos de hacia dónde va el negocio al Consejo de Administración, que tiene que aceptar, aprobar, modificar o mejorar los planes anuales”, explicó la empresaria.

Visión de plata

Sentada, con una mirada firme y siempre sonriente, Majul platicó la experiencia con las exportaciones de plata que volvieron exitosos a su generación antecesora.

Entre recuerdos y anécdotas sobre las exportaciones que hacía su abuelo y padre, explicó el hito y su visión para dirigir la empresa, e ir más allá sin perder sus raíces:

“Decidimos enfocarnos en el diseño y más puntos de venta (retail), con una identidad propia a la que representa Talleres de los Ballesteros. Y es que cuando adquieres una pieza nuestra, compras un pedacito de México, y al mismo tiempo, adquieres una pieza temporal”, matizó Majúl.

Zaira piensa que es igual de importante seguir trabajando con el pequeño artesano, con su taller en casa, y además fabricar para Talleres de los Ballesteros.

Con respecto a la labor artesanal de la orfebrería, la empresaria afirmó que también trabajaban con artesanos muy reconocidos, como el michoacano Abdón Punzo Ángel, quien trabaja mucho con cobre.

Él hace muchas piezas para ellos. Desarrolla tibores de plata a través de su propia técnica.

Y es que, en palabras de Zaira, quien siempre se mantiene firme en sus raíces libanesas y taxqueñas, “hay un gran compromiso con Taxco y con el estado. Porque de ahí somos, y de ahí seremos toda la vida.

Por tanto, podemos seguir creciendo, tener tiendas en muchos lugares. Al final somos muy leales a nuestra gente y son muchas familias que se dedican a la joyería”.

Tradición + innovación

Así como en el siglo XX, William Spratling trajo la ola de innovación a Taxco, e implementó máquinas para lograr un mejor vaciado del oro, para Zaira los Talleres de los Ballesteros no se quedarían atrás.

Y es que, al contar con una experiencia a través de su gran preparación y constancia, la empresaria afirmó que desde hace tiempo ellos implementaron un centro de diseño con máquinas 3D y láser.

“Si antes hacer una pieza de cera tomaba dos semanas, ahora en 3D se puede crear más precisa y rápida. Esto permite dar una respuesta ágil a los clientes y estar a la vanguardia”.

Por si fuera poco, mediante su experiencia y su generación, la directora también habló sobre los procesos amigables con la naturaleza para convertir los diseños.

No usan ácidos en éstos, incluso algunos de sus clientes pueden ver y verificar en sus talleres. Con respecto a cómo incrementar las ventas, saber qué piezas son las más solicitadas, cuándo se venden más, Majíl aseguró tener “sistemas de primera generación de retail. El mismo sistema que tienen el Palacio de Hierro y Liverpool”.

Zaira Majul, CMO de Talleres de los Ballesteros

Las empresarias en las nuevas generaciones

A nivel personal, Zaira nunca pensó que iba a estar en Talleres de los Ballesteros.

“Es una empresa que empezó con puro hombre. Mi abuelo fue una persona súper fuerte. Y yo siempre me he visto en la joyería, pero nunca pensé que iba a tener un alto puesto dentro de esta empresa, porque somos muchos familiares y muchos hombres”, La CMO de los Talleres de los Ballesteros reconoció que el mercado retail.

Hoy por hoy, hay más mujeres. También destacó la importancia en México dar más apertura a la toma de decisiones, de administración y otorgarles una posición.

Eso llevará a dar resultados más rentables. Porque como diría ella: “Flujo es rey”, y al final es lo que le importa a los accionistas.

Majul reconoció también la herencia que dejará a su hija y a las nuevas generaciones: 

“Quiero que mi hija llegue a ser una mujer segura, preparada, que siga sus instintos. Deseo que se dé cuenta de que su madre trabaja. Que soy independiente, una mujer fuerte. Tengo mis ingresos y libertad. Me interesa que sepa que siempre hay que esforzarse en la vida”.

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