Lo único que vende hoy es tu reputación

Vender es el factor más importante de un negocio, empresa o startup, no importa si quienes te compran son tus inversionistas, tus clientes o tus usuarios; tu reputación es lo que cuenta.

La reputación sólo se consigue por dos vías

La compras a quien ya la tiene o construyes una propia.

Si tu opción es comprar la reputación a quien ya la tiene, parece la opción más fácil, pero existe un factor a considerar, puesto que hoy en día se ha visto que sin importar cuántos likes tenga tu influencer, puede ser malo para tu marca. Para resolver ese tema, existen especialistas en el maridaje entre la psicología de la marca, su mercado objetivo y el perfil del influencer adecuado.

Las únicas variables por atender en esta vía, son la experiencia de quien hace el análisis de la fórmula adecuada y el presupuesto del que se disponga para lanzar la campaña; que tristemente en la mayoría de los casos es incluso el único factor determinante de la naturaleza de las mismas.

No importa el tamaño del mercado objetivo, la escala de la competencia, la psicología del producto o servicio, ni la estrategia de mercadeo y comunicación, todo se resume en: ¿Para cuánto me alcanza y de eso cuánto me toca?

En la segunda opción, que es la construcción de reputación, se pueden seguir 3 caminos: tiempo, dinero o intensidad.

Para el caso del tiempo

Reputación-tiempo

“La constancia tarde o temprano supera al talento”, dicta un dicho popular. Si puedes meter a tu producto en su mercado, el tiempo suficiente para que la primera mayoría se fije en ti, tarde o temprano te volverás confiable para ellos.

“Más vale malo por conocido que bueno por conocer”, dicen y es así como estarás captando a todos los clientes a los que tu competencia les haya quedado mal, y eso te garantiza con el tiempo por lo menos un 15% del mercado; repito, siempre y cuando no cometas un error visible lo suficientemente grave.

Si eliges el camino del dinero

Reputación-comprar

Necesitas un analista de confianza para desarrollar un plan con seguimiento puntual, además de las métricas mínimas para que tu construcción de reputación no se convierta en un pozo sin fondo y sin resultados.

Si lo tuyo es la intensidad

Reputación

Tendrás que ser toda una autoridad en tu mercado, conocerlos casi personalmente, tanto en sus expectativas como en cuanto a su medio de interacción, éste método es como hacer una película de cine: tienes que montar un escenario y plantear un guión muy atractivos, tener una representación impecable para el tipo de personas correctas, que las empodere y les permita sobresalir en sus entornos sociales, porque vivieron una experiencia tan especial que vale la pena presumir sin que nadie les pague por ello, que los haga sentir privilegiados por haber presenciado tan impactante experiencia.

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El tema es que el mercado cada vez es más resistente a dejarse llevar por lo que les plantea una campaña de publicidad, sin importar cuál sea el medio.

Esto se debe a que las personas que hacen el marketing normalmente, no están bien alineadas con quienes atienden a los clientes en las empresas y la experiencia que ellos ofrecen se ve desvirtuada por mala segmentación de mercado, mala gestión del personal al contacto con el cliente o mala experiencia post venta del cliente o usuario.

Es por eso que lo que pones en juego al hacer un negocio es tu reputación, hay quienes la ven como un producto desechable, otros quienes lo ven como un producto que se desgasta y sólo algunos lo ven como algo que se tiene que mejorar día con día, pues la reputación es la más celosa de las parejas.