Ni Tin Tan ni bolero, es Espumas y Terciopelo

Conoce la propuesta musical de Espumas y Terciopelo, dúo emprendedor que por medio del folk mexicano, emprendieron su camino al éxito.

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Maricha y Memo

Tres años de trayectoria musical han enseñado al grupo Espumas y Terciopelo a “dejar que todo fluya, a hacer música por placer y a disfrutar este proceso llamado vida”.

“Si te dedicas a lo que te gusta, siempre estarás contento y satisfecho; con retos, claro, pero éstos sólo serán para superarlos y crecer”, comenta Memo, vocalista y guitarrista del dúo tapatío.

Boleros y cantantes de la época del cine de oro fueron esenciales para formar su estilo musical. El nombre está inspirado en la melodía Amarraditos, interpretada por Tin Tan, en la que se escucha la estrofa: “los dos, espumas y terciopelo”, y hace referencia la historia de una pareja.

“Desde chicos nuestra familia gustaba de ese género”, cuenta Maricha, vocalista de Espumas y Terciopelo, quien asegura que todo comenzó como un juego y que fue ese gusto en común el que los llevó a experimentar una nueva aventura: crear música por el simple placer de disfrutar la vida.

Originado por una serie de coincidencias, Maricha y Memo se conocieron en una tocada –cada uno como integrante de bandas diferentes-, pero fue cinco años más tarde cuando la relación se fortaleció y los llevó a un viaje que les cambiaría la vida.

El proyecto musical del grupo donde estaba Maricha terminó, pero ella quería continuar por ese camino; entonces buscó a Memo para que le diera clases de guitarra.

Pronto la relación se hizo más estrecha y decidieron irse a San Cristóbal de las Casas a tomar un diplomado sobre desarrollo sustentable. Se enamoraron del lugar, de los colores, de su gente y el ambiente y quisieron imitar el modelo a su estilo musical.

“El lugar nos motivó, Memo tomó su guitarra y comenzamos a dejar que todo fluyera. Cuando nos dimos cuenta ya eran más de 15 canciones compuestas por nosotros, que son las que conforman nuestro primer disco.

Prácticamente todo se originó en San Cristóbal de las Casas”, explica Maricha.

En un principio entonaban interpretaciones de los personajes de la época del cine de oro, pero la emoción y agrado de sus espectadores los inspiró para crear sus propias letras y melodías.

Espumas y Terciopelo: Folclor mexicano, su mejor inspiración

Lo que entonces era parte de un juego y de gozar la vida, llevó a la agrupación a determinar su peculiar estilo: el pop  folk mexicano.

Sin duda, San Cristóbal de las Casas fue de mucha inspiración para Maricha y Memo, de ese lugar surgió la oportunidad de vivir la música de otra manera; eso, tiempo después, los llevaría a grabar su primer sencillo: Te quiero, de su disco Casa Luna; mismo que muestra claramente los rasgos mexicanos que generarían interés en las personas.

“Nos regresamos a Guadalajara y decidimos grabar todo el material que hicimos, sólo por el placer de escucharlo.

Todo hasta ese punto seguía siendo un juego y disfrutar de la vida. Mientras eso sucedía, la estación de radio 212 RMX –de la misma ciudad- estaba a punto de concluir una convocatoria en la que el grupo ganador participaría en su festival”, recuerda Maricha con alegría.

Resultaron ser los ganadores de aquel concurso y fue hasta que la radio comenzó a reproducir su música y la gente empezó a felicitarlos a través de su página de FB  se enteraron que tocarían en la  212 RMX.

Ese acontecimiento fue de gran impulso para el dúo. La alegría, el entusiasmo y el privilegio de deleitarse al hacer lo que más aman les hizo reflexionar sobre el proyecto que hasta ese momento continuaba siendo un juego.

“El momento fue increíble, de repente el cielo pronosticaba lluvia y la incertidumbre de lo que pasaría con el espectáculo nos intrigaba.

Decidimos tocar Bailando descalzos bajo la lluvia y nos sorprendió ver a toda esa gente bailar y disfrutar la canción mientras se empapaban con el aguacero”, comenta Maricha.

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Luego de ese momento, cayeron en cuenta que debían formalizar su proyecto.

“Necesitábamos un plan y metas a futuro”, agrega Memo. Con esa meta en mente, en mayo de 2013 su primer disco salió a la luz, y participaron en diversos festivales y presentaciones en Querétaro, Cuernavaca, Villahermosa y en Guadalajara.

Un nuevo horizonte

Luego cambiaron de residencia y se mudaron a la Ciudad de México. El ajetreo constante, el tráfico y la forma tan apresurada de vivir inspiró a Espumas y Terciopelo para crear sus próximas melodías para su segundo disco: Vive despacito, una invitación para llevar la vida más tranquila, dejando en primer lugar lo importante y saborear el presente.

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“Nunca dejamos de escribir y eso hizo que las cosas fluyeran más. Nuestra música es reflejo de nuestras experiencias y este nuevo material busca expresar, con la incorporación del rock, esa agitada etapa de nuestra vida”, expresa Memo.

La clave que los ha llevado a crecer y permanecer ha sido “disfrutar lo que haces con el compromiso de siempre mejorar tu trabajo”, recordando en todo momento “que los límites son para ser superados”.

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Estos procesos son los que los han llevado a encontrarse con ellos mismos y conocer sus límites para darse cuenta hasta dónde pueden llegar. Los factores que se han presentado aparentemente en su contra, no han logrado desmotivarlos. “Las malas experiencias sólo son áreas por mejorar” y esto los ha llevado a esforzarse más.

“Una de las situaciones más difíciles pero que más me ha hecho crecer fue la lesión que tuve en las cuerdas vocales y la responsabilidad de dar el ancho en el show que teníamos que presentar”, comenta Memo.

En una palabra, Espumas y Terciopelos es compromiso. “Lo importante es no compararse. Para que prosperes debes de comprender que sólo es un proceso y cada quien lo vive a su ritmo”, asegura Memo.