Sharing Economy , el nuevo rostro del capitalismo

Durante los últimos años hemos sido testigos del nacimiento de grandes startups como Airbnb, Netflix, Ebay y Uber, plataformas que conectan mercados a cambio de una cuota de transacción por viaje, reserva, compra o alquiler, que han tenido un impacto grande en nuestra sociedad, pues han dado paso a nuevas formas de interacción social, consumo y regulación. El término Sharing Economy, acuñado por Lisa Gansky, autora de The Mesh: Why the Future of Business Is Sharing, quien lo define como un acceso conveniente de bienes y servicios como automóviles, productos de consumo, bicicletas e incluso inversiones.

Las startups dedicadas a este sector tienen que ver con crowdfunding, BlockChain, Bitcoin, coworking, delivery y servicios diversos tanto físicos como digitales que se basan en parámetros de confianza y recursos como conocimientos, habilidades, espacios, dinero y artículos.

Es clave entender que el concepto de Economía Compartida deriva en conocimiento abierto y consumo y producción colaborativa.

En este tipo de modelo es importante la existencia de un mercado multilateral con números masivos de productores y consumidores, un encuentro de oferta-demanda, además de la forma de interacción entre pares (P2P) que tiene que ver con comunicación, creando una red de colaboración entre iguales.

Sharing Economy ha sido causa de polémica por los cambios en regulación que han tenido lugar con Uber o Airbnb, que si bien no ofrecen directamente el servicio, si están cobrando una cuota de transacción o Fee por el servicio.

Se ofrecen como un canal de conexión para los usuarios y un agente de reducción de compras materiales como autos, ropa, herramientas o servicios y no como una empresa centralizada que brinda un servicio directo a las personas.

Estas plataformas siguen la lógica de Business-as-usual, que hace referencia a una forma de hacer negocios, como siempre, con métodos que se han usado como costumbre, basada en propiedad privada; provocando una polémica respecto a la poca seguridad y prestaciones de los usuarios que colaboran, pues no se hacen responsables por daños, pérdidas o robos.

A pesar de esto, las plataformas siguen siendo exitosas y se venden por miles de millones a inversionistas o en la Bolsa Mexicana de Valores (BMV) gracias a la aceptación gradual hasta cruzar el abismo y ser comunes en la sociedad, como Whatsapp o Facebook.

Pero, ¿por qué son tan atractivas y exitosas a pesar de la poca relación con los usuarios?

sharing economy

Asimetría de la información

Plataformas de Economía Compartida o Colaborativa resuelven el problema de la Asimetría de la Información, que ocurre cuando una persona tiene más información que su contraparte sobre los beneficios o características del servicio o producto del que es objeto, lo que provoca un desequilibrio y deja muy lejos la idea de una competencia perfecta.

Sharing Economy ofrece un sistema de calificaciones que otorga información de todas las partes involucradas, lo que genera una mayor
confianza y seguridad a la hora de hacer un intercambio, pues los usuarios son libres de elegir a quién contratar, comprar o rentar.

Un área que complementará al Sharing Economy es el dinero y como ejemplos están Bitcoin, Ethereum Dash o DogeCoin, que permiten el intercambio de dinero entre pares sin la necesidad del intermediario bancario. De esta manera, el futuro nos dicta que podemos compartir mucho más y comprar menos.

Y aunque uno de los mayores cuestionamientos es ¿cómo evitar que las partes de usuarios involucradas se salten el canal y se contacten entre ellos? La respuesta es que no podemos evitarlo.

Y es que, al final, es el usuario quien decide, pero casi siempre termina apostando por tener la confianza, seguridad, marca o reconocimiento que una plataforma les ofrece.

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Esto se logra gracias al sistema de calificaciones e identidad de usuarios en donde las personas ponen en juego algo más que el dinero: su reputación, pues en caso de que hagan bien su trabajo, es casi seguro que obtendrán más empleo o beneficios.

En caso contrario, donde la persona haga mal su trabajo o no cumpla las reglas y normas, posiblemente no vuelva a conseguir empleo en la plataforma y pierda beneficios.

Algo interesante son las últimas tendencias de este tipo de economías que han integrado a sus sistemas tecnologías de geolocalización en tiempo real para determinar la localización de los usuarios y sus destinos y el uso del Big Data para analizar el comportamiento individual del consumidor con los datos que genera.

Fotografías que indican con qué personas pasa tiempo y a dónde va, datos de localización que indican a dónde se desplaza y dónde vive, tipos de amigos, cosas que le gustan y le sorprenden, dan risa, enojan o entristecen, se analizan para mejorar la experiencia, las operaciones, la reducción de riesgos y la toma de decisiones, con la finalidad de crear modelos con lo que se puede predecir qué productos o servicios se venderán mejor, permitiendo obtener visibilidad de las operaciones, experiencia del cliente, transacciones y comportamiento en tiempo real.

El siguiente paso para el Sharing Economy es la implementación de la Inteligencia Artificial o AI, debido a que ofrece resultados seguros, confiables y libres de interferencias humanas que puede utilizarse para anticipar las necesidades de los clientes, uso indebido de datos, identidades falsas y crear mejores experiencias.

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Sharing Economy

Escenarios del Sharing Economy

En 2013, en el discurso de OuiShare, Michel Bauwens, fundador de P2P Foundation, introdujo 4 escenarios posibles en la Economía Colaborativa, que dan por hecho la coexistencia de cada uno y la facilitación de redes P2P, además de mostrar un panorama de las formas de interacción social.

Capitalismo Netárquico

Presenta una organización centralizada con orientación a la acumulación de capital. Es la fracción de capital que permite y facilita las dinámicas de P2P, pero en un control central como Facebook o Google. En este sentido, los usuarios son los creadores del contenido y valor pero el intermediario es quién se queda con las ganancias. Al final no se tiene control sobre las decisiones, propiedad, diseño, cambios ni actualizaciones.

Comunidades Resilientes

Se centran en el denominador común distribuido y sin fines de lucro, dedicados a proyectos sociales en comunidades, por y para la sociedad. Se basa únicamente a nivel local, por lo que no permite su escalabilidad. Cae en una zona geográfica específica e independiente.

Capitalismo Distribuido

Permite un control distribuido pero sigue con la finalidad de la acumulación de capital. Éstas permiten la participación y autonomía de los usuarios pero siguen enfocados en ingresos como el caso del crowdfunding o P2P de Bitcoin, Uber o Artenie. Este tipo de plataformas están enfocadas en conectar mercados cobrando un Fee por sus servicios. Este esquema cae en una red de empresarios con ánimo de lucro.

Pro Común Global

Otro enfoque que a diferencia de comunidades resilientes, se basa en un bien común global y apuesta por una abundancia sostenible y sostenida para toda la humanidad. Este esquema cae en una orientación pro común.

Áreas de oportunidad

  1. Alimentación. Surge en la autoproducción colectiva de alimentos con huertos y granjas cooperativas.
  2. Movilidad. Se refiere a nuevas soluciones alternativas al transporte y movilidad concentrados en 4 áreas: Bike Sharing, CarSharing, Carpooling o RideSharing; comparten desplazamientos en auto y ParkSharing.
  3. Intercambio de bienes y servicios. Se incluyen cooperativas de servicios y plataformas de trueque de ropa y artículos de consumo.
  4. Turismo. Parten de la base de compartir gastos con turistas o guías de turismo.
  5. Espacios. Comparten espacios de trabajo.
  6. Trabajo de cuidados. Aliada o JelpMi son ejemplos de este esquema donde se prestan servicios de cuidado personal o doméstico.
  7. Financiación. En este sentido cobra vida el crowd- funding por recompensas, donaciones y equity además del modelo de Lending P2P.
  8. Vivienda. Se refiere a renta de lugares de vivienda y modelos de CouchSurfing.
  9. Conocimiento. Comunidades en donde cualquier persona puede moderar y editar información que generan.
  10. Producción. Los FabLab son referencia igual que los makerspaces.