Un “sabrosanto” emprendimiento: Santo Mezcal

Santo Mezcal, una banda que mezcla diferentes géneros musicales, nos cuenta cómo han enfrentado las adversidades del tortuoso camino de la música

santo mezcal¿Qué es Santo Mezcal?

Santo Mezcal es una banda independiente que toca un género al cual denominan como “el sabrosanto”; una mezcla de ritmos como reggae, salsa, cumbia, rock, ska, swing, jazz, folk, disco, reggaetón y todo lo que se les ocurra, que aseguran te hará menear el cuerpo. Para ellos el género musical no es una limitante, lo esencial es crear.

La pasión por la música y por vivir se convierten en los principales motores para que este automóvil avance. Desde sus orígenes, en 2004, Santo Mezcal concientizó el camino pedregoso por el que tenían que andar, pero no fue hasta 2012 cuando finalmente pusieron manos a la obra.

En 2004, luego de crear un material musical para un amigo, los fundadores de Santo Mezcal (Raúl Calderón y José Carlos Valente) se dieron cuenta del talento que guardaban y el sueño de alcanzar otros horizontes. Ese mismo año se presentaron en el Ibagué Ciudad Rock, en Colombia, donde dieron a conocer el material que habían producido hasta ese momento.

“Lo que hace crecer al artista es esa onda de estar picando piedra, de tocar en todos esos lados, donde sólo te escuchan dos personas o tal vez no te escucha nadie; que tal vez se te vaya el audio o que estés tocando y empiece a llover. Ahí es donde realmente se ve para qué estás hecho, si sí te gusta y si vas a seguir” afirmó Pablo Martínez, trombonista de Santo Mezcal.

El tiempo de picar piedra había llegado, su visión era lograr un gran proyecto. Las adversidades siempre tangibles no lograron apaciguar sus ganas de triunfar: presentaciones en festivales delegaciones, bares como Rocotitlán, Hard Rock y el entonces Piraña, siempre hubo un “Santo Mezcal” por el cual brindar pero, como sucede con todo exceso de bebida, la banda sufrió la resaca.

La grabación siguió rodando en el circuito de las bandas y todo parecía tener un buen comienzo, pero en 2006, una aparente oportunidad de contrato los ilusionó, sin imaginar que terminaría en percances y les impediría llegar a la tierra prometida.

“Para cualquier proyecto que deseas emprender debes de estar preparado y no sólo con conocimientos, también emocionalmente porque en el camino habrá cosas que te van a animar y desanimar, te harán perder el piso y caer; debes centrar tus metas, pues muchas veces, al elevarte no concluyes tus proyectos porque sientes que ya lo sabes todo y no aceptas las críticas constructivas que te ayudan a crecer.

Debes aprender a escuchar cuando alguien te dice que puedes hacer las cosas diferentes, analizarlo y hacerlo tú solo”, aconseja Gustavo Vergara, saxofonista y vocal.

Problemas personales y el trabajo, entre otros, causaron que Santo Mezcal dejara de caminar en aquel sueño que empezaba a tener forma, proceso que duró seis años.

La música no como negocio, sino como un sabrosanto emprendimiento

“La música es más complicada que un negocio donde la inversión se ve reflejada en un tiempo establecido; vivir de ella es difícil, puedes invertir cantidades enormes y quizás nunca ver el resultado”, añadió Raúl Calderón, guitarrista.

Un sexenio bastó para que la persistencia despertará y volvieran a insistir en el proyecto que creían se volvería realidad. Para llegar a ello, primero tenían que consolidarse.

En 2012 renació Santo Mezcal y trajo consigo la integración de nuevos elementos: Pablo Martínez ingresa como trombonista; Gustavo Vergara se une con su saxofón y (posteriormente como vocalista), y Daniel Garduño, como saxofonista.

“El objetivo en primera instancia era subsistir como banda, consolidar un concepto; la propuesta que estás lanzando es lo primero que las bandas deben de tener en cuenta, tener bien claro qué vas a hacer ¿Rock and roll puro? Consolidarlo y vivir de ello”, asegura Raúl Calderón.

Ya con la agrupación renovada, se empezó a trabajar para gestar el próximo material que llevaría por nombre “Son de Marte”. De nueva cuenta se tenían que tocar puertas, pero esta vez con una ventaja: la experiencia.

Circunstancias que los llevaba al desánimo y desaliento se presentaron en múltiples ocasiones pero ninguna tan fuerte para derribarlos; la hermandad y su solidaridad siempre los mantuvo de pie, y cuando uno caía el otro estaba para levantarlo. Así, cada pequeño paso que daban era más firme y los llevó a compartir su creación a través de estaciones de radio por internet.

En 2014 las instalaciones de Foro TV, en Televisa, se convirtió en su primer escenario de televisión abierta.

Para 2015, Santo Mezcal celebró la integración de dos músicos más: Raúl y Jimmy, de Monterey; la familia creció, y con ellos nuevas oportunidades comenzaron a alumbrar el camino. Todo marchaba bien: el nuevo disco “Son de Marte” sonaba en más lugares, las oportunidades para 2016 eran mejores: en mayo compartieron el mismo escenario con DLD.

Motivados y con un material ya trabajado, la banda siguió tocando puertas. La suerte hizo coincidir a Pablo con Paco Barajas (trombonista de Panteón Rococó) en el camino, pero fue el esfuerzo y los años de trabajo de la banda lo que los hizo ascender.

“La suerte juega un papel importante pero el trabajo duro es mayor, de nada te sirve un poco de ella si no tienes cómo mantenerla”, asegura Daniel Garduño, saxofonista.

Luego de escuchar su material, Panteón Rococó decidió darles un espacio en tres aperturas de sus conciertos, el primero de ellos fue el 23 de junio en Guanajuato, y el segundo pocos días después, el 19 de agosto en Querétaro.

A unos días de tener la última presentación con Panteón Rococó, en el Festival Identidad-Es (FEUM), la salida del entonces vocalista, los dejó sólo con tres canciones disponibles de todo su disco “Son de Marte” (por derechos de autoría), lo cual los llevó a una crisis que tendrían que superar.

“Era un show muy importante, le íbamos a abrir a Panteón ante un público de veintitantas mil personas. Estábamos a la expectativa de cuál sería la reacción del público. El momento llegó, estábamos ahí, lo disfrutamos y la gente lo sintió”, exclamó Gustavo Vergara.

“Era demasiado estrés, hasta de peso bajé”, comentó en tono de broma Raúl Calderón.

Pero las peores crisis son momentos de oportunidades y Santo Mezcal lo supo, lo vivió y aprovechó, en unos cuantos días se esforzaron el 300 por ciento y crearon lo que anteriormente les llevó meses.

Lograron percatarse del talento que cada uno tenía, de la riqueza de los géneros y su mezcla, de disfrutar y gozar la música, del verdadero equipo que existía, saliendo finalmente al escenario ante un monstruo gigantesco llamado miedo que aunque prometía derribarlos, al término del show acabaron por derrotarlo.

“Fue difícil lo del vocal pero generó que trabajáramos el doble, estábamos en una zona de confort; después tuvimos que generar material en poco tiempo y nos dimos cuenta del talento y las capacidades que tenemos”, José Carlos Valente, baterista de la banda.

El público de Panteón quedó fascinado y las redes sociales comenzaban a reflejarlo, ya no era necesario invitar a todos sus amigos para que asistieran a sus presentaciones, las personas comenzaban a mostrar interés y se veía en los eventos.

Las redes sociales sin duda son una herramienta esencial en todo proyecto de un emprendedor, la libertad de información abre las puertas a nuevos talentos que piden una oportunidad y Santo Mezcal lo ha experimentado.

“La gente solita ya acude a vernos, antes teníamos que decirle a nuestros cuates, casi casi les decimos: ¿a qué hora pueden llegar? Porque a esa hora tocamos”, exclama Pablo con tono bromista.

La fusión de ritmos, mucho talento, inagotable paciencia, solidaridad grupal, hermandad y suficiente visión, llevaron a Santo Mezcal a marcar un antes y un después en la historia de la banda.

Luego del FEUM  (concierto clave para ellos), la agrupación se presentó en diversos sitios entre ellos el Festival Cervantino 2016. Además de contar con el apoyo de Enzo Villaparedes (productor de Panteón Rococó) para gestar su próximo material, el cual comenzarán a grabar en enero del 2017.

Santo Mezcal está fortalecido y aseguran preparar una gran sorpresa con su futuro disco para cumplir lo que por años deseado: “vivir de tocar, dedicarte ciento por ciento a esto. Que la música sea una forma de vida”. 

“A su salud va este Santo Mezcal”.

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