Por qué el sismo sacudió más fuerte unas zonas más que otras

Treinta y dos años después del terremoto más destructivo que sacudió a la Ciudad de México, un 19 de septiembre, un sismo de magnitud 7.1 sorprendió a los capitalinos. Hasta la tarde de este domingo 24 de septiembre, el saldo es de 182 personas que perdieron la vida y 43 edificios colapsados.

Como hace 32 años, es necesario investigar la planeación y los métodos y materiales de construcción de las edificaciones derrumbadas y dañadas, pero no hay que perder de vista el peligro que representan las zonas donde se asentaban dichas construcciones.

Con otra vista el sismo del 19 de septiembre

Una mirada al mapa interactivo de Google Maps, elaborado en horas posteriores al sismo, en el cual se señalan construcciones derrumbadas y dañadas, revela un patrón interesante.

Los puntos marcados se concentran en dos franjas curvas que se extienden, de norte a sur, a través de las delegaciones Cuauhtémoc, Benito Juárez, Coyoacán, Tlalpan y Xochimilco. La mayoría de los edificios colapsados y dañados se ubican en colonias como Roma, Condesa, Narvarte, Del Valle, Coapa y San Gregorio Atlapulco.

Que hacer en caso de un terremoto cdmx

Fuente: Google maps

Este patrón es similar a la forma que describía la orilla de los antiguos lagos de Texcoco y Xochimilco, en su lado poniente. Como lo han publicado ya medios como The New York TimesHuffington Post y Notimex, no es una desafortunada coincidencia, en efecto, las colonias más afectadas por el sismo se asentaron en una de las zonas más vulnerables a los sismos, entre las montañas que rodean el sur y poniente de la ciudad y la zona del lago.

sismo agencia notimex

Fuente: agencia notimex

El Servicio Geológico Mexicano (SGM) refiere información del Servicio Sismológico Nacional (SSN) para explicar que la Ciudad de México se puede considerar como una zona sísmica en la que es posible distinguir tres zonas de acuerdo con el tipo de suelo.

La CDMX dividida en zonas 

La zona I, firme o de lomas, se localiza en las partes más altas de la cuenca del Valle de México y está formada por suelos de alta resistencia. Comprende los sistemas montañosos que rodean a la Ciudad de México, como las sierras del Ajusco-Chichinauhtzin, en el sur-poniente; la de Guadalupe en el norte, y la de Santa Catarina en el oriente.

La Zona II o de transición, formada en mayor medida por estratos arenosos con capas de arcilla, era donde se encontraba la ribera de los antiguos lagos y aunque es firme, también favorece la transmisión de las ondas sísmicas.

La Zona III o de Lago está localizada en las regiones donde se encontraban los lagos de Texcoco y Xochimilco. El tipo de suelo en esta zona se compone de depósitos muy blandos, con alto contenido de agua, que favorece la amplificación de las ondas sísmicas.

sismo cdmx por qué pasó

Mapa de zonificación geotécnica / Fuente: Secretaría de Protección Civil de la Ciudad de México

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Mapa de zonificación geotécnica / Fuente: Secretaría de Protección Civil de la Ciudad de México

Al comparar los mapas de zonificaciones sísmica y geotécnica, publicados por la Secretaría de Protección Civil de la Ciudad de México, se puede observar la relación entre las áreas donde las ondas sísmicas tienden a amplificarse y el espacio que ocupaban los lagos.

Es justo en las zonas II y III donde se asientan las colonias más afectadas, lo cual se puede apreciar en el mapa de derrumbes y edificios afectados.

Como refiere el reportaje de Derek Watkings y Jeremy White en The New York Times, “el terremoto de 1985 provocó que se mejoraran las leyes de construcción, lo que se cree que minimizó el daño del sismo del martes”. En efecto, aunque no existe una consenso en las cifras, los edificios derrumbados de manera parcial o total en la Ciudad de México, hace 32 años, oscilan entre 890 y 30 mil, y el número de muertos, entre 10 mil y 40 mil.

Las investigaciones periodísticas a profundidad sobre las consecuencias devastadoras del sismo de 2017 demostrarán hasta qué punto se cumplieron las leyes de construcción locales, que habían sido modificadas luego del terremoto de 1985. Sin embargo, no hay que olvidar que las condiciones del terreno también son un factor que influye en la seguridad de los inmuebles.

Aunque el Atlas de Riesgos de la Ciudad de México es un documento clasificado como información reservada por el gobierno capitalino, lo cual impide su consulta pública:

No es un secreto ya para las compañías constructoras ni para los ciudadanos, que el pasado lacustre de la ciudad está relacionado con la manera en que impactan los sismos en las casas y edificios, y que gracias a herramientas digitales como Google Maps y aplicaciones como Verificado19s —elaborada de manera colaborativa por ciudadanos programadores, diseñadores, activistas y ciclistas, entre otros— es posible conocer las zonas de riesgo para construir y para vivir.