Planta Baja Cowork, un vaiven en el emprendimiento de un coworking

Planta Baja Cowork, un vaiven en el emprendimiento de un coworking

Del ramo editorial a formar un coworking, los límites no existen esos los pones tú.

Planta Baja Cowork, un vaiven en el emprendimiento de un coworking

Planta Baja Cowork

Por Jessica Acosta

La relación laboral entre Bernardo y Diego dos jóvenes de San Luis Potosí inició como una rivalidad amistosa a los nueve años cuando ambos jugaban tenis, Diego siempre ganaba.

Con el tiempo y por circunstancias de la vida se fueron acercando cada vez más hasta tener una amistad tan sólida como la que tienen hoy en día.

De un extremo a otro

Uno de sus primeros empleos fue bañando perros; posteriormente Diego invitó a Bernardo a repartir revistas, un trabajo que Diego hacía recurrentemente.

Un día mientras repartían revistas se plantearon la idea de crear su propia revista y lo lograron.

Revista MásFit fue su primer emprendimiento. Con el paso del tiempo el tipo de publicidad que incluían eran cupones, pronto se dieron cuenta que esta publicidad estaba resultando muy bien para sus clientes, así que decidieron crear una plataforma que ofreciera cupones de todo tipo.

Durante todo este proceso “compartimos oficina con otra empresa que después se mudó a la CDMX”, dijo Bernardo.

Tras la creación y éxito de Cupongo decidieron expandirse a León, por lo cual Diego se mudó.

Mientras Diego estaba en Guanajuato asistió a un evento de networking en el que observó una dinámica en la que los asistententes, se presentaban y le contaban a los demás a qué se dedicaban.

Para tomar impulso

Diego tuvo que regresar a San Luis porque tuvo problemas para encontrar un buen lugar de trabajo en el que se pudiera generar una red de contactos, crecer y aumentar sus posibilidades de éxito.

Al regreso de Diego se tenían que hacer cargo de pagar la renta completa de la oficina, pero llegaron a la conclusión que era un lugar era bastante grande para una sola empresa.

Comenzaron a maquinar el plan para ver a quien le rentaban el espacio, por qué no hacemos un concepto como el que tú tuviste en León en donde se comparten contactos y justamente habíamos visitado un coworking que nos encantó” le propuso Bernardo a Diego.

Desde el inicio se plantearon que Planta Baja Cowork sería un lugar interactivo en el que los emprendedores se sientan cómodos para impulsar sus proyectos y que al mismo tiempo resultara inspirador.

Bernardo y Diego tienen la filosofía de que “sino vas por todo ¿A qué vas?”

Un sitio relajado

Algo que siempre tuvieron muy claro era tener una ambientación muy natural en la que las plantas jugarán un papel muy importante.

Con ayuda de un arquitecto aterrizaron sus ideas para convertirlas en lo que hoy es Planta Baja Cowork.

Un espacio de trabajo que ellos mismos describen como un lugar con vida y cómodo en el que no sólo vas a trabajar sino donde también puedes relajarte, además de:

  • Hacer crecer tu red de contactos
  • Seguir formándote con cursos como marketing digital, neuromarketing, neuroventas, fotografía, desarrollo de páginas web.

También realizan eventos como catas de cerveza artesanal que tienen como objetivo que los miembros del coworking conozcan a la comunidad empresarial de San Luis Potosí.

Planta Baja Cowork, contra corriente

La principal dificultad que enfrentaron estos dos jóvenes al crear Planta Baja Cowork fueron los recursos monetarios que necesitaron para arrancar el proyecto.

Tenían planeado gastar cierta cantidad de dinero pero no resultó así, tuvieron que invertir aún más dinero proveniente de sus ahorros personales; quedaron en números rojos cuando iniciaron.

“Literal empezamos cada quien con 500 pesos para comprar un dominio en Internet y eso fue con lo que empezamos”, dijo Diego.

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