Mujer emprendedora, una oportunidad de crecimiento

Mujer emprendedora, una oportunidad de crecimiento

Bastante presión y preocupaciones tiene una mujer emprendedora cuando se convierte en mamá y consideran poner algún negocio, mantener el que tienen o crecerlo.

Esta tarea puede duplicar o triplicar su nivel de estrés ocupaciones y preocupaciones.

Sin embargo, el convertirse en emprendedoras puede ser un anhelo de muchas para tener libertad de movimiento y administración de su tiempo.

Empoderando mujeres

El Servicio de Administración Tributaria (SAT) en 2016, reportó que 3 de 10 empresas son lideradas por el género femenino.

Esto refleja la gran oportunidad que tenemos como mujeres de integrarnos y participar activamente en el ecosistema emprendedor mexicano, fortaleciéndolo con la visión que como mujeres nos distingue.

En 2014, el Instituto Panamericano de Alta Dirección de Empresa con EY, y otras instituciones, realizaron un estudio de mercado para conocer las tendencias y principales características de las mujeres emprendedoras.

La muestra fue conformada por 186 participantes, de ellas el 75% tenía más de 35 años de edad, el 67% eran madres.

El 60% contaba con más de un socio, lo que llama la atención respecto al interés de la mujer por fortalecer y complementar las habilidades a través del trabajo en equipo.

Liderazgo donde se necesita

“La mujer ejerce liderazgo donde lo más importante son las relaciones personales. Le gusta que éstas sean armoniosas. Sabe que sobre tal base se puede perseguir y conseguir un buen resultado. El interés de la mujer se centra en crear una sana cultura empresarial, en la que el éxito no se alcanza, sino que brota por sí solo” (Grünn, 2013).

Esta frase la leí en el libro La mujer reina e indomable, de Anselm Grünn, quien realiza una investigación con mujeres para conocer su punto de vista respecto a diversos enfoques.

Cito a este autor porque, efectivamente, el trabajo en equipo puede ser un gran motivador, pero sobre todo tener relaciones armoniosas de crecimiento personal, profesional y emocional con las personas que nos rodean.

Es la base para generar, desarrollar y consolidar los pasos que nos llevarán a lograr nuestros sueños en cualquier ámbito.

Mujeres y el impacto social

Parte de las motivaciones que impulsan el seguir adelante con la creación de las empresas es el impacto que se puede tener en la sociedad positivamente.

Como mujeres y por la capacidad que tenemos de amar y de entregarnos es que podemos encontrar y dirigir el rumbo de las acciones que vamos a emprender para mejorar un aspecto de la comunidad que nos rodea.

Y este deseo intrínseco de generar un impacto, se reflejó en los comentarios que las mujeres emprendedoras mencionaron respecto a qué fue lo que motivó abrir sus empresas:

  • Mejorar la salud de los mexicanos
  • Trabajar con otros para generar cambios
  • Mejorar al país
  • Ayudar a los más necesitados
  • Preocupación y deseo por mejorar las cosas
  • Crear mejores condiciones para las mujeres y dar empleo a mujeres, para que “no las dejen atrás”.

Poder transformador

Estos objetivos son muy significativos porque reflejan la capacidad de transformación que como mujeres tenemos y el poder que hay en cada una de nosotras por mejorar la condición de quienes nos rodean, para bien o para mal, y seguir luchando por salir adelante, ser una mujer “luchona”.

“Luchar significa salir al paso del otro, tomar en las propias manos las riendas de algo, abordarlo, acometerlo. Cuando me protejo, tengo fuerzas para salir al paso del otro. No puedo luchar contra todo, sino que, antes de nada, he de responder por mí misma” (Grünn, 2013).

Y con esta frase cierro. Una mujer emprendedora debe encontrar su camino hacia el éxito, descubriendo su pasión para tener fuerza e impulsar a quienes serán parte de su proyecto, cambiando sus vidas.

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