Minimizando los impactos del peor tratado comercial de EUA, TLCAN

Durante toda la campaña electoral en Estados Unidos, el entonces candidato presidencial Donald Trump, prometió a sus simpatizantes que en caso de salir victorioso, terminaría con el “peor tratado comercial firmado por EUA en toda la historia”: el Tratado de libre Comercio de América del Norte (TLCAN/NAFTA).

No era coincidencia que ese acuerdo haya sido firmado por el esposo de su contrincante Hillary Clinton. Pero lo que en ese entonces parecían amenazas infundadas de un excéntrico millonario, se han vuelto realidad.

Y ahora es momento de evaluar los riesgos a los que la economía mexicana estará expuesta en los próximos años.

El pasado 18 de mayo, el equipo de Trump notificó al Congreso su intención de iniciar las negociaciones pertinentes con Canadá y México para modernizar el TLCAN o terminarlo de una vez por todas, tomó como pretexto el crecimiento del déficit comercial con México a partir de su inicio (1994), además de afirmar que los beneficios generados eran únicamente para sus dos contrapartes.

A pesar de la intervención de múltiples empresarios estadounidenses y economistas especializados en materia comercial, nadie ha sido capaz de convencer al Sr. Trump de los beneficios tangibles que el NAFTA ha traído a toda la región, y del riesgo que cada uno de sus países enfrentaría al cancelarse.

El crecimiento de China y el fortalecimiento de la Unión Europea (aún sin Gran Bretaña), podrían amenazar la hegemonía global de Estados Unidos, haciendo imposible el cumplimiento de su tan aclamada frase de campaña: “Make America great again”.

TLCAN/NAFTA

Principales mitos

Después de cuatro rondas de negociaciones, se ha vuelto mucho más clara la posición de Estados Unidos y de cuáles son los principales mitos comerciales que defienden:

  • Reducción del déficit comercial. Las condiciones de mercado y el grado de especialización hacen imposible mantener una balanza comercial positiva con todos los países y tratar de modificarlo a través de regulaciones podría ser catastrófico.
  • Mayor contenido de partes americanas en la producción de coches. Aumentar el porcentaje de piezas americanas utilizadas en la producción de los automóviles, generaría una pérdida de mercado ante productores asiáticos y europeos.
  • Aumentos en las condiciones salariales. Las particularidades demográficas y sociales del mercado laboral mexicano hacen que un aumento considerable de los salarios genere
    una caída en la productividad y la fuga de empresas internacionales a otras regiones.

Posibles soluciones

Los puntos anteriormente mencionados perjudicarían directamente a la economía mexicana y a las empresas que la impulsan. Una ruptura del acuerdo comercial con nuestros vecinos del norte propiciaría una disminución en la inversión extranjera, una caída en las exportaciones y finalmente una reducción del PIB.

Sin embargo, no hay que perder de vista que en la adversidad existen nuevas oportunidades y que no todo el entorno debe ser negativo. Te presento dos estrategias que podrían impulsar a tu negocio, aún con los riesgos potenciales que se han generado:

  1. Planeación financiera. Las pymes en México carecen de planeación financiera debido a la idea que ésta genera con costos adicionales y ventajas no reconocibles. Por ejemplo, el año pasado nadie creía posible una salida de Gran Bretaña de la Unión Europea.
  2. Diversificación de mercados. Una de las mejores formas de minimizar el riesgo potencial de un evento aislado o ajeno a la operativa de la empresa, es diversificar su generación de ingresos. Esto se puede lograr a través de introducir nuevos productos y servicios o de atacar distintos mercados.