Los Millennials lo quieren todo y ¡lo quieren ya!

Los millennials ha llegado ya al mundo laboral y creen merecer cualquier cosa y al momento, ¿sabes por qué? Un experto en el tema nos explica:

Un amigo del trabajo preguntó a su sobrina, —quien ya había concluido la universidad— qué es lo que esperaba del mundo laboral, la respuesta lo sorprendió.

“Mis padres han hecho un gran sacrificio para brindarme educación. Ellos encontraron en el trabajo el medio para lograr ese fin, pero al final del día estoy convencida de que no fueron realmente felices en sus trabajos. Yo no quiero eso para mí y estoy segura que ellos estarían muy contentos si yo fuera feliz en lo que hago”.

los millennials

Mi compañero tuvo una revelación en ese momento. Esta respuesta podría ser recurrente entre los jóvenes que llegaron al mundo laboral después del año 2000.

La sobrina de mi amigo pertenece a una generación de jóvenes que nacieron entre 1980 y el año 2000; un grupo de personas que crecieron sobreprotegidos por su familia y la sociedad. Sin embargo, para Jesús Amaya Guerra y Evelyn Prado Maillard, autores del libro Los hijos tiranos, esta generación también desarrolló un sentimiento de enojo ante el abandono de sus padres quienes debían trabajar todo el día para procurar mejor a sus hijos.

De acuerdo con cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), al año 2015 existen 31 millones 849 mil 822 hogares en todo el territorio nacional, de los cuales el 35.6% cuenta con padres y madres trabajadores.

Para los especialistas, los padres de esta generación compensaron su ausencia con una gran cantidad de privilegios y permisos, poca disciplina y límites. Así es como nació el joven millennial.

Los Millennials – Nativos digitales

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La generación “Y” o generación del Milenio —como también se les conoce— creció en un entorno muy diferente al de sus padres y abuelos. Para el psicoanalista Mauricio Porras “ser digitales por nacimiento” es una de las características de este grupo de personas. “Han crecido con la tecnología y la han incorporado a cada aspecto de su vida”, agrega.

Nacieron conociendo el concepto del celular, comprenden enseguida cómo funciona un juego o una aplicación y además han trasladado todo eso a cada aspecto de su vida. Durante los últimos años los maestros en las escuelas han dedicado sus esfuerzos para encontrar un equilibrio entre el salón de clase y el uso de tabletas, ordenadores y pantallas de teléfonos móviles.

Acceso a todo y a cualquier hora

Para los millennials el mundo no tiene límites. Esta generación vive los efectos del acelerado avance tecnológico. La velocidad del desarrollo computacional, el Internet y los celulares los han hecho propensos a la inmediatez con la que pueden conseguir música, videos, viajes, libros y pareja, todo por medio de un click.

“En el mundo que ha construido esta generación se puede tener acceso a casi cualquier información cuando la desean”, señala Uriel Caballero González, doctor del Tecnológico de Monterrey.

“Son pocos los problemas que encuentran para acceder a millones de páginas con datos de todo el mundo, utilizando Internet como herramienta. El millennial se ha acostumbrado a obtener cualquier cosa que busca”.

Crecer de la mano con el avance de herramientas tecnológicas ha ayudado a esta generación a buscar alternativas para acortar el camino, hacer la vida más fácil y tener resultados excelentes con el mínimo esfuerzo.

Pero no todo esto es positivo, Caballero sentencia que “es bueno ser hábil con Internet y las apps, pero al final del día tienen que tener algo en la cabeza para poder formarse un criterio”.

Es cierto, una de las consecuencias de estar tan ligado a la tecnología es que los nacidos a partir de 1980 cambian de estado de animo muy rápido.

Romper el paradigma que los procede

La mayoría de las reflexiones sobre los millennials, por diversas que sean, por lo general concluyen en que no trabajan duro, esperan fáciles ascensos y gratificaciones en sus trabajos; no pueden terminar las cosas, son irrespetuosos y —además— engreídos.

Este tipo de imaginarios sociales producen, comprensiblemente, un descontento generacional; un sentimiento de amargura de parte de la generación “X” (personas que nacieron entre 1965 y 1979) hacia la también conocida como generación “Y”.

Sin embargo, hay quién encuentra una oportunidad en este grupo de jóvenes y propone romper paradigmas donde la generación “X” pueda convertirse en un enlace efectivo entre Boomers y Millennials; donde el primer paso signifique comprender las dinámicas entre ambos extremos de la balanza y entender la mentalidad de los millennials, producto de un ambiente, cultura, educación y crianza diferentes.