Leipzig, lo más de la antigua, nueva y futura Alemania

Leipzig, lo más de la antigua, nueva y futura Alemania

Centro de la revolución socialista rumbo a la reunificación alemana, hoy es uno de los puntos estratégicos comerciales, culturales y artísticos de Europa.

Tiene su propio aeropuerto, pero es más recomendable llegar desde la populosa Berlín. A tan sólo una hora, Leipzig ofrece uno de los caleidoscopios de la Europa moderna.

De ésa que se ha ido recomponiendo por el difuminado que dio la Segunda Guerra Mundial, y que ha ido renaciendo desde 1989, cuando esta localidad de Sajonia encabezó las movilizaciones pacíficas contra el gobierno comunista de la República Democrática Alemana (RDA).

Así es se le ha denominado: Heldenstadt, la ciudad de los héroes. Desde 1165 recibió el derecho de denominársele ciudad y espacio de mercado (actualmente es recinto ferial). Desde entonces, Leipzig es uno de los centros de comercio más importantes de la Europa central.

La universidad germánica más vieja

Está claro. Si no haces vida cultural en Alemania, no conociste nada. Los primeros pasos que debes dar es sobre las instalaciones de la Universidad de Leipzig. Fundada el 2 de diciembre de 1409, es considerada la más antigua del país germánico y una de las más viejas del continente.

Durante el periodo de 1953-1990, se llamó Karl Marx Universität.

Su arquitectura ha logrado la modernidad con materiales de piedra natural y vidrio, sobre la antigua fachada que resguardaba la antigua iglesia universitaria de St. Pauli, que se encontraba en este sitio; y que había superado la Segunda Guerra Mundial casi sin daños, pero que fue derribada por el régimen comunista de la RDA en 1968.

Por sus aulas recibieron clase personalidades como Erich Kästner, Friedrich Nietzsche, Johann Wolfgang von Goethe, Gottfried Leibniz y Karl Liebknecht, entre otros.

El monumento más grande de Europa

Su nombre es Völkerschlachtdenkmal. Mejor conocido en el habla hispana como el monumento a la Batalla de las Naciones. Se trató del mayor enfrentamiento armado de todas las guerras napoleónicas y la más importante perdida por Napoléon Bonaparte.

Duró tres días, del 16 al 19 de octubre de 1813 y cobró cerca de 90 mil vidas. Esta monumental edificación conmemora la derrota del emperador en Leipzig, batalla que supuso un paso crucial hacia el fin de las hostilidades.

Fue, en esencia, una victoria para los prusianos. ¡Imperdible!

Un café con Goethe

El centro de Leipzig está ocupado por Marktplatz, donde también se ubica el Altes Rathaus, antiguo Ayuntamiento, convertido actualmente en museo. A los alrededores se puede andar por los patios y pasajes cubiertos, hoy convertidos en elegantes galerías.

También se encuentra el Mädler Passage, que encierra la taberna Auerbachs Keller, frecuentada por el erudito Goethe. Se dice que en este sitio se inspiró para crear el Fausto. No debes dejar pasar esta visita para tomar un aperitivo.

La ruta del melómano

Tierras de eruditos son las germanas. Y Leipzig no es la excepción. En la mítica Thomaskirche, iglesia de Santo Tomás, Bach no sólo compuso gran parte de su obra, sino que acabó siendo enterrado en una capilla junto a la entrada.

Muy cerca encontrarás el Museo Bach. La ruta melómana tiene otras dos paradas: la Casa Museo de Mendelssohn y el Grassimuseum, con una colección de instrumentos de época. La Nikolaiskirche tuvo a Bach de director de coro y organista entre 1723 y 1750; en su órgano estrenó La Pasión según San Juan.

Frente a ella, el 9 de octubre de 1989, más de 70 mil personas se manifestaron por la libertad. Esto marcó el principio del fin de la RDA.

Noche de copas

Para cerrar con broche de oro, y sin dejar de lado la vida cultural, Leipzig abre un enorme abanico de posibilidades arquitectónicas, en este caso legado comunista, en la que podrás hacer vida nocturna, ya sea al estilo clásico o un poco más moderno.

La Opernhaus, construida en 1961; el auditorio Gewandhaus, sede de la Filarmónica; y la Torre Panorama, un rascacielos de 147 metros que se alzó en el solar de un templo gótico volado en 1968 para construir la nueva universidad.

Busca el Moritz-Bastei, un bastión de la antigua muralla recuperado como lugar de ocio nocturno. Y si aún te quedan ganas de fiesta, hay que perderse por los pubs de Südvorstadt, la zona más alternativa de Leipzig.

Vergesst es nicht (no lo olvides)

Como parte de esa historia que no pueden, y menos quieren negar los alemanes, Leipzig alberga un interesante recordatorio al exterminio judío que encabezó Adolf Hitler durante la Segunda Guerra Mundial.

Se trata del Memorial de la Gran Sinagoga y el Memorial del Holocausto. Consiste en 140 sillas de bronce, colocadas en el lugar donde en algún momento estuvo la sinagoga.

Arte y Cultura Moderna

Aunque ya hablar de Leipzig remite a cultura y arte, si lo que quieres es aspirarlo de tal manera que te sientas parte de ello, tienes que visitar la Baumwollspinnerei.

Se trata de una antigua fábrica que actualmente aglutina cientos de estudios de artistas. Sí, ahí viven.

También hay 11 galerías de arte, espacio para arquitectos, fotógrafos, escultores, artistas, artistas mediáticos y conceptuales; joyeros, productores de moda, talleres, centro de coreografía y danza internacional.

En la Baumwollspinnerei, además de apreciación, también podrás comprar artículos que van desde lámparas, litografías, porcelanas, pianos, ropa, y encuadernación.

Como apunte histórico, a principios del siglo XX, llegó a ser la fábrica de algodón más grande de Europa continental. A comienzos del XXI se convirtió en uno de los centros de  producción y exhibición artística más interesantes de Europa.

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