¡La vejez existe!

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Pocas son las obras o las historias de la literatura donde se mencione –así sea de paso– que ¡la vejez existe! El hecho, desde luego es conocido, pero es tan escaso el material publicado al respecto que muy pocas personas han tenido la oportunidad de reflexionar sobre el asunto. Por otra parte, el estado adulto, como cualquier otra etapa de la edad del hombre, se desarrolla bajo condiciones que le son impuestas por un orden social dominado por un clima de lozanía. Donde hay demasiada presión sobre los chicos para que destaquen en hazañas y deportes. Para que sean temerarios y para que corran riesgos.
Publicado por primera vez en español en 2007, Hombre Lento está llamado a convertirse en uno de los libros más leídos por personas de distintas generaciones. Con un hábil uso de los recursos literarios brinda una prosa atractiva y ágil –consecuencia del uso de capítulos cortos–, John Maxwell Coetzee, escritor y crítico literario sudafricano, reconstruye los temas fundamentales que caracterizan parte de su obra: el amor, el deseo, la culpabilidad, la dignidad, el dolor, el compromiso, el derecho a la libertad y al deseo.
La novela, que mezcla los mejores recursos de la literatura, nos invita a asomarnos dentro de la vida de Paul Rayment, un hombre de 60 años que perdió una pierna en un accidente, por lo cual se ve condenado a un situación de dependencia e inmerso en periodos de desesperanza en los que se ve obligado a reflexionar sobre su vida. Coetzee nos muestra que en la época actual el hombre no considera llegar a viejo y a menudo se queda estupefacto cuando le llega la hora de la jubilación.
Una de las conclusiones de esta novela es que para la sociedad la vejez aparece como una especie de secreto vergonzoso del cual es indecente hablar. Con esta lectura se reafirma la tesis, propuesta por Simone de Beauvoir, de que los viejos manifiestan los mismos deseos, y los mismos sentimientos que los jóvenes y por los cuales son motivo de escándalo; en ellos, los celos parecen detestables o grotescos y la sexualidad desagradable. Con Hombre Lento descubrimos que el mundo actual parece negarse a admitir que los viejos tienen las mismas necesidades, los mismos derechos que los demás y sin embargo no es extraño asociar esta condición a la enfermedad o a la discapacidad.
Uno de los momentos más emotivos de la novela es la narración de lo que pasó el día que el protagonista descubrió que su melancolía se había esfumado y de repente, todos los días, se esforzaba en intentar poner en orden todo antes de que su asistente llegara a su departamento; es ahí cuando el personaje se da cuenta que lo que espera de esa mujer es ganarse un lugar en su corazón. Quiere convertirse en su amante.
A casi diez años de su primera edición en español, Hombre Lento demuestra su validez. Hoy más que nunca la edad madura es un objeto de estudio e investigación. El lector podrá disfrutar el resultado del maridaje de un personaje con su autor, ofreciendo como resultado una poderosa novela donde se exhibe la belleza sombría y descarnada del temor de despedirnos de la vida sin comprender el sentido de la misma.
John Maxwell Coetzee (Ciudad del Cabo 1940), es un escritor sudafricano. Su obra  abarca distintas vertientes: la literaria (Desgracia, Elizabeth Costello, Foe), la ensayística (Contra la censura, Vida de los animales, Mecanismos internos), la autobiográfica (Infancia, Juventud, Verano). Ha sido galardonado con el Premio Nobel de Literatura 2003, en dos ocasiones con el Premio Booker, el Premio Jerusalem. Actualmente vive en Australia de donde obtuvo la nacionalidad en el año 2006.