La motivación también viene en forma de incentivos - Klika

La motivación también viene en forma de incentivos

Los incentivos laborales son la principal herramienta para estimular la productividad de los empleados. Dan motivación a tu plantilla laboral y generan tranquilidad en tu organización.

De acuerdo con la encuesta “Estrés financiero: crisis silenciosa del bienestar de empleados y empresarios”, realizado por Max Capital Mex, el 47% de la población sufre algún tipo de estrés financiero. Según esta información, el 77% de la población de nuestro país tiene una deuda de algún tipo. Esa misma cantidad recurre a empeños o fuentes informales para hacer frente a sus emergencias.

Es por ello que los incentivos económicos que otorgan las empresas a sus colaboradores se convierten en una gran ayuda para quienes padecen de este estrés financiero.

Las causas del estrés financiero

La encuesta arroja datos muy importantes. Y es que el impacto del estrés financiero en los colaboradores se vincula directamente con otras fugas clave como la distracción, el ausentismo y el denominado presentismo (empleados que asisten al trabajo pero no son productivos).

En México existen más de 54 millones de mexicanos que conforman la Población Económicamente Activa

Los expertos afirman que los incentivos no monetarios y monetarios que otorgan las empresas, permiten atraer y mantener a los mejores trabajadores. La mayoría de los empleados aumentarán su productividad con la finalidad de permanecer en la organización.

Tipos de estímulos

Planes de préstamos de nómina. Son un incentivo monetario que aliviará el estrés financiero de nuestros empleados. Será visto como un apoyo muy importante por el empleado.

Claro que muchas empresas no siempre tienen el capital necesario para prestar. En este caso existen algunas alternativas que no costarán más al empleado, y que ayudarán en la retención de talentos.

Horarios flexibles. Permite a los empleados conciliar una vida familiar con el trabajo. Esto se convierte en un motivo más fuerte para permanecer en la organización. En la mayoría de los casos, genera un mejor rendimiento y desempeño. Perciben que han recibido una recompensa por demás valiosa.

Incentivos monetarios. En la mayoría de las ocasiones, las empresas no ofrecen dinero a sus trabajadores. Pero en su lugar ofrecen productos que tienen un costo y que a la larga tiene un rendimiento económico. Estamos hablando de pensiones, seguros médicos mayores, coche empresarial, incluso apoyo a la vivienda.

Viajes. Son un tipo de incentivo laboral. Principalmente para el personal de ventas. Las empresas generalmente eligen un destino turístico y planean un curso de entrenamiento especial en dicho lugar.

Esto estimula en los empleados dar lo mejor de sí para la organización.

Primas por objetivo. Este estímulo monetario puede ser individual o en equipo. Se trata de una remuneración que se otorga a los colaboradores por cumplir una meta establecida por la empresa.

Todos estos incentivos aseguran, en buena medida, el éxito de tu estrategia para incrementar la productividad de la empresa. También para generar lealtad de los empleados hacia tu organización.

Eso no es todo, la empresa logra

  • Transmitir optimismo
  • Levantar el ánimo del empleado
  • Crear sentido de pertenencia en los empleados
  • Mejorar ambiente laboral
  • Mejorar la relación entre empresa-empleado
  • Atraer talento a la empresa
  • Aumentar la productividad
  • Permitir recompensar a todos los empleados

Finalmente, los expertos recomiendan que, además de estos incentivos, se trabaje con un área experta en Recursos Humanos para adecuar estas herramientas a los grupos de trabajo. Implementa estos incentivos en tu organización, pero no olvides analizar y observar los resultados, para en su caso, reestructurar tu estrategia.

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