La accesibilidad empresarial, el reto para las startups

Cuando escuchamos hablar de discapacidad tiene relación con la accesibilidad empresarial, ambas vienen a nuestra mente con escenas de personas con muletas, en silla de ruedas, con bastón, con lentes obscuros o aparatos auditivos; sin embargo, ¿qué es realmente la discapacidad y la accesibilidad empresarial?

La discapacidad se trata de una “limitación” que presentan algunas personas para llevar a cabo determinadas actividades tales como ver, hablar, oír, caminar, comer, pensar; en fin, desenvolverse de manera natural y/o fácil.

empresarial

Esas “limitaciones” pueden ser físicas y/o motrices, visuales, auditivas e intelectuales; pueden ser originadas de manera genética (concepción y nacimiento) o de forma adquirida, por ejemplo cuando una persona sufre un accidente en su casa, vacacionando o en el trabajo, por lo que de alguna forma todos podríamos ser discapacitados “en potencia”, lo cual debería conducirnos a una mayor consciencia y sensibilización ante esta condición que caracteriza a algunos individuos, incluso a nuestros amigos, familiares, colaboradores, y sociedad en general.

Pero, ¿serán realmente “limitaciones”? Vemos a personas que “a pesar” de éstas se desenvuelven con ánimo, con entereza y con dignidad, quienes tienen mejor actitud que cualquiera de nosotros y más amor por la vida, por su familia, trabajo y por ellos mismos. Son personas que cuando les dan la oportunidad de desarrollarse y trabajar, son altamente comprometidas, leales y sobre todo agradecidas.

Discapacidad física, motriz, mental o emocional…

Es necesario plantearnos algunos cuestionamientos que a la luz de este siglo XXI, plagado de avances tecnológicos, de “súper” procesadores de información, de entornos virtuales de colaboración y comunicación, de armas nucleares capaces de destruir el mundo en 10 segundos, resultan imperantes: ¿somos verdaderamente capaces de comprender el mundo que deben enfrentar las personas con discapacidad?

Mejor aún, ¿estamos facultados emocional y psicológicamente tanto personas como organizaciones para ofrecerles una mejor calidad de vida?, ¿reconocemos y respetamos su dignidad humana ontológicamente planteada pero poco ejercida?, ¿estamos realmente preparados como sociedad para entender lo que estas personas requieren en cuanto a accesibilidad y empleabilidad?, no digamos en cuanto a comprensión y consideración, que sería lo mínimo que podríamos brindar, sino si realmente ¿podemos ofrecerles un desarrollo pleno, digno y sostenible?

Tales interrogantes suenan profundas y quizá difíciles de responder; sin embargo son planteamientos que debemos hacernos hoy en día si queremos ser verdaderos protagonistas de una realidad en la que si queremos trascender y “dejar huella”, debemos incidir puntualmente en el reto que representa la inclusión de personas con discapacidad en los ámbitos académico y laboral.

Accesibilidad empresarial, accesibilidad humana

accesibilidad empresarial

El concepto también está estrechamente ligado con el de discapacidad y discriminación, ya que la ausencia de ésta, en muchas situaciones puede implicar un clarísimo caso de exclusión.

La accesibilidad empresarial es la cualidad de fácil acceso para que cualquier persona, incluso aquellas que tengan limitaciones en la movilidad, en la comunicación o el entendimiento puedan ser libres de gozar los beneficios que los demás con más “facilidad” tenemos.

Reto para las Startups Mexicanas

Existen diferentes tipos de accesibilidad empresarial que podemos distinguir:

  • Arquitectónica: en edificios públicos y privados.
  • Urbanística: en el medio urbano o físico.
  • Móvil: en los medios de transporte públicos.
  • Comunicativa: referida a la información individual y colectiva.
  • Electrónica: es la facilidad de acceso a las TIC y a contenidos en Internet.

De modo que las startups comiencen en el ecosistema emprendedor, no sólo la tarea de generar espacios o ambiente en donde se desarrolle la accesibilidad empresarial, éstas deben innovar y transformar la relación de trabajo y acceso a nuevas oportunidades.

 

Accesibilidad Universal a la mano de la empresarial

La accesibilidad universal es aquella condición que deben cumplir los entornos, procesos, bienes, productos y servicios, así como los objetos o instrumentos, herramientas y dispositivos para ser comprensibles, utilizables y practicables por todas las personas en condiciones de seguridad, comodidad y de la forma más autónoma y natural posible, según la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Actualmente, la accesibilidad ha dejado de ser sinónimo de supresión de barreras físicas para adoptar una dimensión preventiva y amplia, generalizable a todo tipo de espacios, productos y servicios. Por otra parte, se trata de una variable fundamental para garantizar el cumplimiento del principio de igualdad de oportunidades, convirtiéndose paulatinamente en un reconocimiento general, como mejora de la calidad de vida de todos los ciudadanos.

La accesibilidad empresarial es un derecho de las personas y, como tal, debe ser tratado para conseguir la igualdad de oportunidades. Así mismo, la persona tiene derecho a la autonomía y la movilidad personal, como correspondencia al logro de una vida plenamente independiente. Por último, un aspecto fundamental es la normativa, que desde hace unos años obliga a que todo bien, producto o entorno, sea accesible para todas las personas.

Hoy en día resulta fundamental que las organizaciones, llámense escuelas, universidades, instituciones públicas o privadas, empresas y personas empecemos a generar consciencia sobre este tema y preguntarnos: ¿qué tan accesibles son nuestras instalaciones, edificios, baños, pasillos, corredores, tecnologías, maquinaria y equipos?, ¿qué tan “accesibles” somos ante un cambio de paradigma mental y emocional? y ¿si estamos realmente preparados para brindar un mejor entorno social, académico, empresarial y familiar a las personas con discapacidad?

Es imperante que los empresarios ya con cierta experiencia y los entrepreneurs sumen esfuerzos para redireccionar y asumir un rol más activo en el reclutamiento, selección y contratación de personas con discapacidad. Es un gran reto, sin embargo, es una responsabilidad social atender a estas minorías que requieren ser considerados como personas productivas.

La cuestión es querer “abrir” nuestras mentes a nuevas posibilidades de tener en nuestras filas a un débil visual en el área de telemarketing; a una persona con distrofia muscular que aunque no pueda caminar, está en silla de ruedas y puede atender un conmutador o el área de facturación; a un individuo que perdió una mano en un accidente pero que puede estar en la recepción de un hotel.

Quizá sea difícil imaginarlo, pero no es irreal, son personas que conozco y que están en empresas que decidieron cambiar su actitud y ver, desde otro observador, que se dieron la oportunidad de creer que aún una “limitación” es un infinito camino de posibilidades.