Un hospicio creado por emprendedores para emprendedores

Un hospicio creado por emprendedores para emprendedores

Hospicio, ubicado en Guadalajara, se creó a inicios del siglo XIX. La finalidad era ofrecer cuidados y dar asilo a los ciudadanos, además presenta una serie de elementos originales, especialmente pensados para satisfacer las necesidades de los asilados.

Hospicio Coworking, Fuente Facebook 

Por Irais Ramírez

Así fue como Carlos González y Juan Pedro Chevallier, arrancaron con el proyecto Hospicio coworking en una casa antigua creada en 1920. Es un espacio incluyente, donde se le brinda comodidad a todos lo que conforman su comunidad.

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Interesados en el buen ambiente

La idea surgió cuando Carlos González, socio de Hospicio, regresó de Europa después de haber trabajado en un espacio similar. A pesar de que compartían ideas diferentes para el giro que tendría el coworking.

Para Juan Pedro Chevallier, lo ideal era enfocarse en empresas de tecnología, en especial a las extranjeras. Sin embargo, la idea de Carlos González fue la que predominó: hacer de Hospicio un espacio incluyente para cualquier persona interesada en un buen ambiente de trabajo.

El camino que dejó el senderismo

Ambos socios se conocieron por un gusto que tienen en común: el senderismo. De ese deporte es con el que pensaban iniciar un negocio. De pronto las cosas se “acomodaron” para que ambos pudieran crear Hospicio.

“Teníamos Travesía, un proyecto de senderismo. Le llamamos turismo de autor y estábamos planeándolo cuando él se fue 4 meses a Europa y llegó con esa idea del coworking”, añadió Juan Pedro Chevallier.

El arranque

Entonces fue el momento de remodelar la casa que Juan compartía con otras 5 personas, pero aún no comenzaba con el concepto de coworking al 100%.

A la par de que llevan este proyecto, Juan Pedro tiene un fondo de inversión llamado TALEM, donde invierte capital semilla a empresas en desarrollo. Esto le ayudó a que la transición no fuera tan difícil. Ya estaba familiarizado con este tema.

Además, todo va relacionado con lo que hace en el fondo de inversión y contribuye para brindar mejor mentoría a los emprendedores de Hospicio.

Emprender no es cosa fácil

El reto es grande a la hora de emprender. Y el mayor de todos es “hacer que el negocio sea rentable”. Para llegar a este punto se debe tener estabilidad. Ése es tema de los fundadores de Hospicio.

“Siempre estamos al pendiente de que el equipo funcione bien. Que sea rentable y escalable. Son los retos que tenemos como emprendedores.”, contó Carlos.

A pesar de que para ambos socios de Hospicio es un proyecto alternativo, siempre invierten bastante tiempo para que sea un lugar agradable para todos sus ocupantes. Porque es un lugar en que dan ganas de trabajar.

“Yo lo considero como mi segundo hogar. Vengo a producir la mitad de mi día y se siente la buena vibra”, agregó Juan Pedro.

Apoyo colaborativo

Además de ser un espacio donde se generan grandes sinergias entre todos los ocupantes, entre ellos se apoyan con los servicios que ofrecen. También realizan actividades para que entre ellos convivan y puedan dejar de lado un poco el trabajo, pero sin descuidarlo.

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