Hagamos innovación con impacto social - Klika

Hagamos innovación con impacto social

En la innovación con impacto social se cumple un doble propósito: satisfacer al mercado y al mismo tiempo resolver problemas sociales.

¿Son graves los problemas sociales de México?…

Saque sus conclusiones. Según el INEGI, un 6.4% de los mexicanos viven por debajo del umbral internacional de pobreza. En 2015 tuvimos 17.2 defunciones por homicidio por cada 100 mil habitantes. Y 23.4% de la población padece carencia de acceso a la alimentación.

Frecuentemente pensamos que los problemas sociales son responsabilidad del gobierno. En 2018 se destinó a desarrollo social el 45.1% del presupuesto de egresos de la federación, 2.38 billones de pesos. Y ahora cabe preguntar: ¿qué proporción llega finalmente al beneficiario y qué parte se queda en la administración de los recursos?

Por más eficiente que sea el gobierno, debe haber un costo en la administración y canalización de recursos. Cada año ejerce por completo un presupuesto y al siguiente inicia desde cero. Es como si fuera una empresa que cada año recibiera inversión y la gastara en su totalidad sin generar utilidades.

Innovación con impacto social

Ahora imaginemos que esa empresa recuperara sus costos, y con utilidades; invirtiendo más cada año en beneficio social. Antes de que me tachen de loco, déjenme decirles que hay una forma de ser productivo, de hecho rentable y escalable, al dar solución a problemas sociales: la innovación con impacto social.

Tradicionalmente vemos a la innovación como una estrategia para aumentar la rentabilidad de las empresas superando las expectativas de los clientes. Cientos de libros nos hablan de ello, y hasta citan ejemplos de cómo la innovación ha logrado llevar empresas creadas en un garaje, como Apple o Google, al ser empresas globales multimillonarias.

Pero, ¿qué pasa si la innovación se enfoca, no sólo en la rentabilidad, sino también en el beneficio social? Es decir, ¿qué pasa si no sólo busca generar valor económico, sino también valor social?, ¿qué pasa si se busca no sólo resolver problemas de los clientes, sino también problemas de la sociedad?

Al cumplirse esas premisas, tenemos un tipo muy especial y valioso de innovación: la innovación con impacto social, que rompe barreras y fija nuevos estándares.

Un doble propósito

Por ejemplo, va más allá de las empresas socialmente responsables, que además de cumplir con sus obligaciones como empresa formal, destinan parte de sus utilidades a programas de ayuda a la comunidad, lo que tiene mérito, pero tratan el apoyo social como cosa muy distinta de su operación normal.

De hecho, en ocasiones vemos empresas cuyos productos contribuyen a un problema social, como alguna conocida fabricante de refrescos, cuyo consumo aumenta la obesidad, pero que también tiene programas para promover el deporte, como si la responsabilidad social fuera en el fondo una inversión para limpiar su imagen.

En la innovación con impacto social, el producto o servicio en sí mismo, la propia actividad productiva de la empresa, cumple un doble propósito: satisfacer al mercado y al mismo tiempo resolver problemas sociales. Satisface clientes y beneficia personas con necesidad, que pueden ser o no los mismos clientes, o bien los empleados, los proveedores o hasta el mismo emprendedor.

Ganar lugar en el ecosistema económico-social

La clave para cumplir simultáneamente con ese doble propósito, es que el ingenio del innovador no se enfoca sólo en buscar el aumento de las ventas, sino en buscar formas viables y escalables de resolver un problema social. Es decir, se interesa por crear valor no sólo económico, sino económico-social.

Si bien, puede requerir la alianza con organismos altruistas o aprovechar la ayuda gubernamental para lograr esa viabilidad y escalabilidad, pero el caso es se gana su lugar en el ecosistema económico-social para no sólo subsistir, sino crecer; como lo busca cualquier empresa.

Algunos ejemplos

A manera de ejemplo, podemos hablar de LifeStraw, un filtro de agua que permite tomarla directamente de cualquier cuerpo de agua removiendo el 99.9% de impurezas y que prácticamente ha permitido erradicar algunas enfermedades en países con graves problemas de acceso a agua potable como Guinea.

O podríamos hablar de algunos casos de éxito egresados de Spark Up, la incubadora de alto impacto de Universidad Panamericana en la que me enorgullece colaborar, como Breath Link, que desarrolló una técnica de diagnóstico temprano de cáncer de mama a través de la detección de biomarcadores tumorales en el aliento humano, que permite saber en 8 minutos si una mujer es o no positiva para esa enfermedad con una certidumbre del 99%, haciendo más accesible, fácil y rápido el diagnóstico.

Hacia el Social Innovation Garage

O Damor, una repostería artesanal en la que trabajan personas con discapacidad intelectual, como pacientes de síndrome Down que no tienen otras opciones de trabajo, logrando conquistar el mercado con sus deliciosas galletas. Casos como éstos los veremos en el evento de 12° Aniversario de Spark Up, el Social Innovation Garage.

La innovación con impacto social no sustituye la valiosa labor que realizan los organismos altruistas o los programas sociales del gobierno. Pero sí tienen un enorme potencial para aumentar el impacto social de las empresas, con emprendimientos innovadores, viables y escalables que busquen permanecer y crecer realizando una actividad que por sí misma sea benéfica para la sociedad. 

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