Fabrice Serfati, busca personas y proyectos de alto impacto

Más que estados financieros, invertir implica adentrarse a un “negocio de gente”. Descubre con Ignia de Fabrice Serfati cómo ganar y mantener la confianza de tus inversores. 

ignia, fondo de capital

Sin duda, el 2016 fue un año complicado en temas económicos para Fabrice Serfati fundador de Ignia Shared Services y managing director de Ignia, fondo mexicano de capital para emprendedores; a pesar de ello el medio del emprendimiento es de alguna forma inflexible a los movimientos macro económicos. Serfati nos comenta que fue un buen año para Ignia, en el que vieron más de 150 oportunidades de inversión y alcanzaron a hacer ocho inversiones.

De las finanzas al “negocio de gente” con Fabrice Serfati

Antes de Ignia, Fabrice Serfati cuenta que “en Banco Santander aprendí mucho, fue una gran escuela; en Vitro me hacía cargo de todo el financiamiento de la compañía”; experiencias que lo llevaron a tratar con banqueros todo el día. Allí generó un poco más de sensibilidad ante lo que conllevan los temas financieros dentro de una empresa.

Sin embargo, lo que implica estar del lado del banco o de una compañía es totalmente distinto, según sus propias palabras:

“Cuando estás del lado del banco son transacciones, pero cuando estás del lado de la compañía te das cuenta que si no refinanciaste, no podrás pagar la nómina”.

Un tema importante en Ignia es la confianza, ya que según nos comenta el directivo, a pesar de los fundamentos técnicos, económicos y financieros que se requieren, este es un negocio 100% de gente, por eso es necesario conocerse y compartir.

“Tienes que confiar en el emprendedor en el que vas a invertir, él tiene que confiar en el inversionista con el que está platicando, así se van a ir creando las relaciones”, asegura.

Fabrice sabe que invertir no es sólo un asunto de finanzas; “financiero” para él, es sólo el idioma que se utiliza para comunicar lo que se está haciendo en las compañías, pero realmente lo que buscan es que haya una visión estratégica hacia dónde quieren llevar sus ideas.

“Queremos que haya una estrategia, un conocimiento profundo del mercado al que estás dirigido, ¡esos no son temas financieros!”, afirma. Al final lo que buscan en Ignia al momento de invertir es que la persona con la que hablan les transmita la confianza de que sabe lo que está haciendo y que sabrá qué hacer con el dinero que le van a dar, y más importante aún que “te va a escuchar y al mismo tiempo te va a retroalimentar”.

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Alcanzar y mantener una inversión de Ignia

Para Serfati es fundamental que quien pretenda lograr una inversión tenga claro hacia dónde se dirige:

“Lo que buscamos son emprendedores que conozcan su mercado y que nos traigan una propuesta de negocios que sea escalable”.

Una vez alcanzada la inversión en Ignia, lo último que quieren hacer Fabrice y su equipo, es ser consejeros pasivos.

“Queremos que nos digan: ‘necesito que me ayudes con mis estados financieros, que los revises, que me los critiques, preséntame gente, toca puertas, ayúdame a desatorar temas legales y a hablar con autoridades’, para eso estamos los fondos, eso es lo que hacemos”, asevera Serfati.

Colaboración no es altruismo

BitcoinsParte de lo que tienen que estar haciendo los fondos de manera recurrente, según lo que comenta Fabrice Serfati, es platicar con los emprendedores, revisar sus proyectos, criticarlos y opinar, esto independientemente de si invierten en ellos o no.

“No es una labor altruista, es una labor de construcción de un ecosistema donde lo que buscamos es profesionalizar lo que está pasando y que se generen círculos virtuosos alrededor del aprendizaje que tenemos todos”, apunta.

Caso de éxito con sello Ignia

Uno de los casos que más inspiró al equipo de Ignia en sus inicios es el de Compartamos Banco; esta historia de emprendimiento inició de cero hace 20 años, cuando sus co fundadores, Carlos Danel y Carlos Labarthe se dieron cuenta que había un problema de inclusión financiera para las mujeres de bajos recursos.

Ellos iniciaron como una compañía no gubernamental non profits y luego migraron al modelo for profits, “dieron retornos, cuando llegaron al IPO (Oferta Inicial Pública, por sus siglas en inglés) de 250 veces en dólares y en el mercado, luego de estar cotizando, llegaron a dar 500 veces de retorno”.

Para Fabrice Serfati, Compartamos Banco es una de las historias más exitosas de emprendimiento en México y lamenta que estos casos no se conozcan lo suficiente, porque como él dice, “estos chavos la sacaron del estadio”.

Experiencia de aprendizaje

Para hablar de una experiencia en la que como inversores hayan aprendido mucho en Ignia, Fabrice nos comenta de un caso en específico: en el portafolio del fondo uno, Ignia tiene una compañía llamada Mimoni, una empresa que ofrece micro créditos por internet; “es un poco lo que hace Kueski, sólo que empezamos mucho antes con Mimoni. Adalberto Flores (co fundador y director de la empresa de micro créditos Kueski), decía que tenían 200 mil créditos, Mimomi ha dado casi 500 mil créditos”, afirma Fabrice Serfati.

Mimoni empezó hace nueve años llamándose Micel, se dedicaban a proveer planes de telefonía a personas que se encontraban en sistema de prepago y que por no contar con una tarjeta de crédito o historial crediticio no podían acceder a los servicios de post pago.

“Lo que Micel hacía era tomar el riesgo de crédito de una persona, garantizaba a Telefónica (en aquél entonces) el pago, y Telefónica les daba precios de post pago”, recuerda Fabrice; de esta manera el precio del minuto bajaba mucho para el usuario en comparación a lo que pagaba por cada minuto estando en prepago.

Un día, durante una junta de consejo, los fundadores de Micel le dijeron a los inversores que iban a aprovechar el éxito que había tenido la compañía para moverse hacia el mercado de teléfonos de datos, en Ignia enseguida pensaron: “si había un mercado gigantesco en voz ¿para qué cambiar a datos?”.

Según comenta Fabrice ese día tuvieron una gran discusión con los emprendedores, “al final del día les dije ‘¿sabes qué? ¡Dale! Vamos a ver qué pasa”. Lo que pasó fue una sola cosa: ¡fue todo un acierto!

Fabrice Serfati

“Son de los aprendizajes que tienes en el camino; todos nos sentimos seguros haciendo lo que sabemos hacer, una de las grandes características que tienen los emprendedores es que son capaces de entender las oportunidades y de pivotear hacia ellas”, comenta Fabrice Serfati.

La misma reacción de completa duda se presentó cuando los mismos emprendedores quisieron mudarse al mercado de los micro préstamos, pero pronto llegaron a un punto donde estaban dando 20 mil préstamos al mes.

Sin embargo, el director de Ignia aclara que no siempre le atinan: “Es sano un balance entre tener ideas nuevas y escuchar la guía de tus consejeros; esa conversación te lleva siempre a un buen lugar”.

Para lograr ese balance es importante tener la humildad de entender que ‘no las puedes todas’ y a la vez los inversionistas deben entender que su trabajo es literal: tomar riesgos. “Te duele cuando te quemas pero tienes que volver a probar porque si no, terminas tomando puros save bets que no te van a llevar nunca al retorno que estás buscando generar para tus inversionistas”, dice el experto inversor.

No lo vuelvo hacer

Además de los aprendizajes positivos, hay experiencias que les han mostrado a Fabrice y al equipo de Ignia que hay riesgos que no deben volver a tomar. Ejemplo de ello, son los proyectos de agricultura, “no porque no nos guste la agricultura”, aclara Fabrice, “si no porque el ciclo del negocio es tan largo que como fondo de capital de riesgo no nos dan los tiempos”.

Otro aprendizaje que Ignia ha incorporado en su tesis de inversiones va dirigido a las compañías B2B:

“Difícilmente hacemos B2B, no nos gusta hacer negocios que dependan de otro negocio porque no controlamos el canal de venta”.

Estado del ecosistema en México

Fabrice Serfati hace un balance del estado actual del universo emprendedor en México y afirma que a pesar de ser un ecosistema joven, hay indicios que muestran que “está agarrando muchísima tracción y está creciendo muy rápido”.

Muestra de ello es la cantidad de gente talentosa que está volteando hacia el emprendimiento y ha llegado a ser parte del ecosistema con ideas interesantes, además de los fondos y los eventos que se crean para hacerlo crecer, “esto está llamando la atención de autoridades, universidades y corporativos importantes lo cual es relevante para potenciales de inversión”, aduce Serfati.

En eventos de emprendimiento, Fabrice se ha encontrado testimonios exitosos de empresarios con mucha pasión y conocimiento de lo que están haciendo, para él esto es de suma importancia, ya que el emprendimiento encierra temas de modelos y ejemplos que harán “que más gente esté dispuesta a dejar carreras profesionales exitosas en corporativos para arrancar negocios”, sin duda el ejemplo está funcionando poco a poco.

En sus pláticas con el secretario de Economía, Ildefonso Guajardo, habla constantemente de políticas públicas relacionadas con temas de emprendimiento y además de las necesidades que como fondo tienen, esto con la finalidad de apoyar aún más a las compañías.

Necesidades del ecosistema emprendedor por Fabrice Serfati

  1. Legales

Fabrice reconoce que la legislación mexicana ya permite a los inversionistas tener derechos de minoría; sin embargo, señala que el problema llega al momento de hacer valer esos derechos. “Hay un tema de certeza legal que debe mejorar en México”, indica.

  1. Financieras

Otra necesidad a la que hay que dirigir los esfuerzos, es al financiamiento de las empresas que recién empiezan y que complementará las aportaciones de capital que dan fondos como Ignia. “Este tema es muy incipiente todavía, ya empiezan a haber fondos de venture debts, pero aún está muy lejos de lo que debería”, comenta Fabrice.

  1. Archivos

Para Fabrice Serfati, una de las necesidades urgentes del ecosistema es la creación de repositorios de información que puedan consultar los fondos y los emprendedores; según afirma, esto podría crear mayor intercambio, de mejor calidad, “con información exacta y que nos permita a todos tener visibilidad de qué está pasando en el mercado”.

No encontrar fondo ¿es una excusa válida hoy en día?

“¡No!” dice rotundamente Fabrice y agrega: “Yo diría que si le taloneaste mucho y nadie le entró, hay un problema fundamental en tu modelo de negocios”.

Para Serfati un error común entre los emprendedores es quedarse atorados en el desarrollo de la idea, cuando el tema fundamental en el que deben centrarse es en la monetización del desarrollo: el ¿cómo haces dinero?, “si no me puedes decir cómo haces dinero, aunque tengas el mejor desarrollo del mundo no hay forma de que yo le meta lana”.

Precisamente, lo que los inversores buscan, son negocios exitosos, que crezcan y que se puedan vender más adelante. “Todavía hoy en México, entender que en el pitch seas capaz, como emprendedor, de mostrar la gran oportunidad de mercado que tienes, el problema que estás resolviendo y la monetización que se va a generar a raíz de ello, es fundamental”.

Entonces, si no encuentras fondeo significa que, en palabras de Fabrice Serfati:

“Si la monetización de tu idea no existe, te va a costar mucho trabajo encontrar inversión”.

Para lo que resta del año, Ignia pretende seguir invirtiendo: “Tenemos alrededor de 80 a 90 millones de dólares para invertir”, y procurarán revisar otras 150 oportunidades de negocio como en el 2016.

 

Ignia en cifras 

  • En 2016 hicieron 8 inversiones
  • Vieron más de 150 oportunidades de inversión
  • Ignia busca rendimientos entre el 25 y el 30%
  • Tienen aproximadamente 90 millones de dólares disponibles para invertir.

¿La relación con Estados Unidos cómo afecta al ecosistema? 

Para Fabrice, el flujo de información no se perjudicará, pero en cuanto a los inversionistas extranjeros que empezaban a voltear a vernos, el tipo de cambio abarataría las inversiones en México. “Pero si invertiste y luego se devalúa la moneda, lo que acaba sucediendo es que tus retornos bajan”, explica.

AGRICULTURA: Si Ignia dice no ¿entonces quién sí? 

Hay fondos que están haciendo cosas interesantes por la agricultura y están especializados en este sector, entre ellos:

  • Fideicomisos Instituidos en Relación con la  Agricultura (FIRA): Otorgan crédito, garantías, capacitación y asistencia técnica a los sectores agropecuarios, rural y pesquero de México.
  • Fondo de Capitalización e Inversión del Sector Rural (FOCIR): Fomenta e incrementa el nivel de capitalización del sector rural y agroindustrial mediante fondos de Capital Privado y de Capital Emprendedor con inversión mixta (federal, estatal y privada).