Destruyendo mitos; la importancia de planificar si estás emprendiendo

Escuchamos con frecuencia que los emprendedores y las pequeñas y medianas empresas (pyme’s) son los principales impulsores del empleo a planificar. Por otro lado, también escuchamos que sólo 6 de cada 10 empresas nuevas superan el primer año de vida y que apenas 2 de cada 10 empresas nuevas llegan al quinto año de vida.

Me ha tocado escuchar a algunos representantes de este sector preguntarse si es suficiente lo que se hace para ayudar al desarrollo y permanencia de un segmento tan importante para la economía, porque a veces les resulta imposible conseguir un crédito, por la presión impositiva…y un sinnúmero de razones, todas válidas.

Más allá de que muchas empresas ligadas exclusivamente a una tecnología sucumben al reemplazarse esa tecnología, algo muy común en estos tiempos, el problema de la corta esperanza de vida de las nuevas empresas no es reciente.

Desde nuestra consultora, Smart Decisions Consulting Group México, hemos trabajado con muchas empresas, tanto locales como extranjeras; sobre una gran cantidad de ellas hemos aplicado la herramienta BMI, enfocada en medición del grado de madurez empresarial.

Los resultados obtenidos señalan que para empresas entre 3 y 4 años de vida, con un nivel de facturación importante, independiente de su industria, alrededor de un 15% de ellas tenía un grado de madurez empresarial acorde a su dimensión.

Un detalle: salvo ese 15%, el resto se autoevaluaba en un nivel de madurez similar al de compañías de cientos de millones de dólares de facturación.

Esto nos obliga a pensar en otros posibles motivos de la corta esperanza de vida de las nuevas empresas como pueden ser la improvisación, una mala gestión, la creencia de ser una excepción, la tendencia a sobrevalorarse y, principalmente, la falta de planificación.

Si queremos encontrar las causas y solucionar problemas, primero deberíamos “mirar hacia adentro” en vez de esperar soluciones mágicas “desde afuera”, así nos concentraríamos en lo que realmente podemos manejar, no dependeríamos de otros y daríamos un ejemplo a quienes nos rodean.

A través de esta columna pretendemos aportar un granito de arena a la comunidad de emprendedores. Veremos temas que hacen a la base de toda empresa exitosa, desde plan de negocio, tipo de estructura interna, definición e implementación correcta de nuestra estrategia, modelo de negocio, internacionalización y temas que serán de tu interés.

Comenzaremos hablando de algunos mitos, para adentrarnos posteriormente en aspectos básicos fundacionales que toda compañía/emprendimiento debe seguir. El primer mito que trataremos tiene que ver con “mirar hacia adentro”, no engañarnos y reconocer que solos no podemos.

planificar

Primer mito

“Ahora no tengo tiempo para planificar o pensar en organizarme, sólo me importa vender y atender las urgencias que van apareciendo; luego veremos”

Una tarea clave de toda nueva compañía es hacerse conocida y vender, pero hacerlo sin un mínimo de planificación y organización lo hará mucho más difícil y poco sustentable en el tiempo.

No sólo es importante saber qué se venderá o a qué precio, sino tener clara una serie de preguntas que componen un plan básico de ventas/ marketing, que permitirán ganar efectividad, el respeto de nuestros potenciales clientes, ahorrar mucho tiempo, dinero, decepciones y dolores de cabeza.

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Esto es ni más ni menos que planificar. No se trata de planificar el lanzamiento de una nave espacial a Marte. Tampoco se puede conocer desde el inicio un negocio de la “a” a la “z”, pero es necesario un mínimo de planificación para estar en el juego, entenderlo, disfrutarlo y tener chance de ganarlo.

Del mismo modo, una urgencia o situación de emergencia debería aparecer muy de vez en cuando. Pero si alguien debe estar atendiendo urgencias todo el día, a menos que se trate de un médico, significa que o no sabe organizarse, no valora su tiempo personal o no ha estudiado el juego en el que se ha metido.

Es importante entender las opciones de las que disponemos y saber a quién podemos elegir para acompañarnos. Aquí aparecen otros mitos generalizados, que sitúan a la consultoría, coaching y mentoring en un plano idéntico, de mala reputación y sólo para las grandes empresas.

En la próxima entrega nos abocaremos a transparentar estos temas y dar consejos. Hasta la próxima.