¿Cuál es el momento perfecto para emprender? 3 empresarios nos lo cuentan

¿Estás esperando una “señal divina” para comenzar tu propio proyecto?, ¿sabes cuándo es la mejor fecha? Tres empresarios nos platicaron cuándo fue su tiempo “justo” para emprender.

emprender cuando hacerlo

Cuando hablamos de emprender, resulta difícil no pensar en todos los obstáculos y razones que hay para justificar que no es el momento indicado para nosotros.

A diferencia de Pedro (mi primo el que tiene una empresa), víctima de una revelación a la mitad de la noche, que le indicó el camino para ser un hombre de negocios, a muchos se nos va el tiempo esperando esa señal divina, una que tal vez nunca llegará.

Para aclarar un poco el panorama y no desanimarnos, hablamos con Marcelo, Gabriel y Efraín, tres empresarios exitosos quienes nos platicaron sobre los factores que los motivaron para tomar el camino del emprendimiento.

Marcelo Mascheroni de 57 años, argentino de nacimiento, mexicano de corazón y otorrinolaringólogo de profesión, dirige Cortical, una empresa que comercializa los implantes dentales israelíes Cortex, y ha logrado un gran crecimiento dentro del segmento.

Gabriel Senderos, un mexicano de 29 años, es otro ejemplo de que el “rayo emprendedor”que está motivando a la juventud mexicana a jugar en las grandes ligas, está funcionando.Es fundador y director de Grupo SEGA S.A. de C.V., empresa comercializadora e importadora de cuatro marcas de ropa y otros productos, próximamente lanzará una marca de carteras. Actualmente tiene cubierto 150 puntos de venta en todo el país, incluyendo tiendas departamentales de prestigio.

Lee aquí: Lo que debes saber antes de ser un emprendedor a lo grande

Efraín Méndez, otro mexicano, de 28 años de edad, ingeniero en Mecatrónica por el Tecnológico de Monterrey, es fundador y director de Cuadrangular, la empresa de marketing digital detrás de la campaña política de Jaime Rodríguez Calderón, gobernador independiente de Nuevo León.

El inicio para emprender

Marcelo decidió emprender cuando empezó a estudiar medicina, pues no quería trabajar como empleado. A los 28 años, cuando regreso de los Juegos Olímpicos en Seúl,

Corea del Sur, después de representar a Argentina en hockey sobre pasto, se le presentó su primer trabajo comercial. Es ahí donde en realidad comenzó su carrera en el mundo del emprendimiento, que lo ha llevado a vivir en tres países.

Gabriel en tanto, desde los 18 años tuvo claro que quería ser empresario y dedicarse a lo que verdaderamente le apasionaba, pero nunca hizo nada al respecto hasta hace aproximadamente cuatro años. “Cumplí 26 años y me cayó el ‘veinte’ que no iba a ser empresario por arte de magia, tenía que accionarlo”, dice.

Para Efraín todo inició cuando cursaba el tercer semestre en la universidad.

“Me di cuenta que la única forma de avanzar a mi manera y crear cosas nuevas era a través del emprendimiento. Decidí tomar la modalidad de emprendedor en la carrera”, cuenta con añoranza.

Marcelo emprendió muchos proyectos a muy corta edad, desde poner un consultorio médico hasta negocios de venta directa, pero ninguno llenó sus expectativas y tuvo que buscar trabajo en una empresa convencional; fue entonces cuando comenzó a estudiar una maestría en Mercadotecnia y Planeación Estratégica, dos habilidades que asegura, fueron de gran importancia para su desarrollo.

Por su parte, Gabriel comenzó emprender intentando poner una franquicia de Vampiritos (bebidas a domicilio) pero no lo logró. “No llegué ni a arrancar el negocio y ahora me doy cuenta que fue porque lo manejé como un proyecto a parte y no como mi prioridad número uno”, reconoce el joven empresario.

En el caso de Efraín, antes de Cuadrangular emprendió dos proyectos, mismos que fracasaron, pero a cambio le dejaron mucho aprendizaje en cuanto a temas de sociedades, necesidad del mercado y operación de una empresa. Entendió que “si no hay un proceso de autoaprendizaje con pasión y automotivación no puedes funcionar como empresario.

Muchas cosas salen mal y hay muchos momentos donde parece que no sales del hoyo, pero hay que intentarlo una y otra vez hasta salir adelante”

Entonces, ¿cuál es el momento justo para emprender?

En su experiencia, Marcelo asegura que no hay un tiempo ideal para emprender y “todo se resume a aprovechar las oportunidades cuando se presentan (que son pocas veces en la vida) y tenemos que saber tomar riesgos”.

Este empresario advierte que cuando decidimos emprender debemos tener visualizar el proyecto terminado, “esto significa que hay un nivel de preparación y madurez de la idea, suficiente para llevarlo a cabo”.

Gabriel coincide en que nunca se sabe cuál es el momento perfecto para emprender, pero asegura que entre más pronto, mejor.

“Lo importantes es empezar. Entre más pronto empieces tendrás más tiempo para aprender más y más de esos errores”.

Reconoce que su carrera profesional en empresas grandes ha sido clave para tener mayor visión de negocio, pensamiento estratégico y estructura operativa, por mencionar algunas.

Para Efraín, “el momento indicado para emprender es justo aquel en el que te das cuenta qué eso es lo que quieres para tu vida”. A diferencia de Gabriel, piensa que trabajando en una empresa “la mayoría de las veces lo único que se logra es perder tiempo pues no te enseñas a superar los más grandes retos a los cuales te llegas a enfrentar al emprender. En un trabajo en una empresa todo está establecido, en tu propia empresa tú lo tienes que establecer”.

Estabilidad emocional, actor primordial

Si se trata de arrancar un proyecto propio, la estabilidad emocional en la vida personal es importante para Marcelo. “Sin lugar a dudas, tener una maravillosa mujer a mi lado me permite tener más claridad para hacer crecer la empresa”, afirma

Para Efraín, otro componente importante para alcanzar esa estabilidad es la actualización académica y la inversión en uno mismo. Advierte que “debemos de invertir constantemente todo tipo de recursos para nuestro desarrollo personal y profesional”.

Después de escuchar a estos tres empresarios, concluimos que el momento personal es uno de los factores más importantes para para emprender y no, como la creencia popular indica, la idea y planeación del negocio.

La estabilidad de pareja (y no lo escribo porque sea el mes del amor), así como el equilibrio emocional y el apoyo de tu entorno son las señales principales que te indicarán si estás listo para lanzarte al camino del sufrimiento que todo empresario pasa en la etapa inicial.

Recuerda que el empresario es una persona como tú que se animó a tomar el riesgo de fracasar y llevó a su negocio al éxito por pasión (o necesidad también, seamos sinceros).

¡Nos leemos pronto!