Contando la vida por sueños, Federico García Iza

Contando la vida por sueños Federico García Iza

El crisol que esperaban las empresas mexicanas para desarrollarse y crecer. A punto de abrir una nueva oficina, Federico García, CEO de IZA Business Centers, ha hablado sobre su filosofía, valores y visión.

Hay mucho movimiento en el nuevo IZA Business Centers, ubicado en Latitud, Polanco, Ciudad de México.

Arreglos de rosas blancas, bebidas para celebrar el gran logro, coordinadores del evento de un lado a otro, y su CEO debatiéndose entre fotos para la portada de KLIKA, correos y llamadas.

El día de Federico García Iza no se detiene, sin embargo, reserva un momento para contar un poco sobre su experiencia, fracasos y enseñanzas a pocos minutos antes del corte del listón del trigésimo segundo centro de negocios en la república.

El hombre del traje gris

Federico García Iza es un hombre diligente. De ésos que atienden varias cosas a la vez; su cabello platinado habla sobre su experiencia en el sector empresarial.

Ésa que es confirmada por la soltura con la que cuenta del proceso de creación y evolución de su negocio.

Sin embargo, el empresario aclara que no busca promoverse a sí mismo, su único interés es hablar del negocio que tanto lo apasiona y que conoce tan bien. Pero en ese intento se logra capturar mucho sobre su personalidad.

Lo que mueve su historia, sus gustos, uno que otro consejo y varios suspiros al hablar de Joaquín Sabina, al que considera su “Chanoc”.

Cuando era más joven

García se graduó en diciembre de 1993 como contador público del Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Monterrey (ITESM).

En el 2004 hizo una maestría en Administración de empresas de tiempo executive que le permitía trabajar y estudiar al mismo tiempo en el Instituto Panamericano de Alta Dirección de Empresa (IPADE), donde obtuvo mención honorífica.

En el año 94 Federico se incorporó a los negocios inmobiliarios de su familia .

De esta manera inició el primer concepto de oficinas equipadas, listas para usarse.

“Fue algo innovador dentro del ramo de los negocios inmobiliarios porque tenía valores agregados”, comentó el empresario al referirse a los valores agregados que se derivan del servicio y del concepto flexible de las oficinas amuebladas.

Al graduarse de su maestría en el 2006, Federico fue nombrado director general, tomando como flagship los centros de negocios con la marca IZA Business Centers.

Los años han pasado.

Y aunque 34 centros de negocios se escriban y se lean fácil, es una cifra que habla del éxito del entrevistado. Pero su modestia aparece de nuevo al puntualizar que a su edad (46 años), no cree que esté en posición para considerarse exitoso.

“Dios quiera que el día que falte, alguien lo diga por mí. Pero yo me siento hoy como nunca en mi vida: con las mangas de mi camisa remangadas pegado, atento a mis clientes y a mi staff”, afirma el empresario oriundo de Monterrey, Nuevo León.

Además de resaltar la importancia que significa para él la comunidad en la que está inmerso y la confianza de los accionistas que han creído en su proyecto.

Como un explorador

Al ser indagado sobre cómo descubrió que su pasión se encontraba en la creación de centros de negocios, García cuenta que al tener raíces de comerciantes que invertían en inmuebles “la incursión en este negocio se dio muy natural”. Comercio por un lado y negocios inmobiliarios por otro.

Ésta es la combinación que tienen a García en el lugar en el que se encuentra. El CEO de IZA BC considera que un comerciante tiene la sensibilidad y la inteligencia emocional para escuchar al cliente. Poner atención en los detalles y enfocarse en cerrar una venta.

Por otro lado estima que, como inmobiliario, se posee el perfil para identificar los espacios. “Al ver la sinergia entre ambas vocaciones, unido al servicio con calidez en un tema inmobiliario, el resultado es este”.

Dirigir este negocio le ha permitido a Federico ser testigo del crecimiento del ecosistema empresarial en México. Para él es una gran satisfacción ser parte de la cadena productiva con IZA BC como eslabón.

“Entras a uno de nuestros centros de negocios y te das cuenta de que si hay 200 empresas representadas aquí, son 200 historias de éxito. Están comprando, creciendo, ampliando, optimizando, creando, diseñando, y que tú seas ese crisol que los apoya para que sean más eficientes, es una gran satisfacción”.

Arenas movedizas

Pero no todo fue fácil siempre, y las ideas no estuvieron claras desde el inicio. Federico recuerda que al tomar la dirección general en 2006 tenían la disyuntiva de hacia dónde iban a enfocar la energía de su crecimiento. “La verdad fue un salto sin red”, cuenta.

García observa que incluso este año lo considera incierto, pero es optimista ante el panorama al mencionar que “nosotros confiamos en México. El resultado este año puede ser excelente, muy bueno o bueno. Pero no malo. Hemos invertido tanto tiempo en dirigir la flecha hacia el blanco del éxito, que estoy seguro de que como mexicanos, daremos en él”.

Al tocar temas políticos con las nuevas elecciones a la vista, el entusiasmo de Federico no se oculta al examinar que la dirección en la que la fecha que mencionó va dirigida, no dependerá mucho de uno u otro candidato.

“Tenemos instituciones, democracia, partidos políticos activos, recursos naturales y una cultura interna que son motivos de mucho orgullo”, reflexionó.

Otra época de aprendizaje para García y su equipo fue en estos últimos años, cuando el dólar pasó de 13 y 14 pesos a 19 y 22; hora otra vez a 18 pesos.

Esto por los compromisos que han adquirido en dólares “han sido lecciones muy duras. Tenemos algunos ingresos en dólares y otros en pesos.Hemos aprendido a administrar herramientas de cobertura ante estas situaciones. Ahora tenemos maestría y doctorado en este tipo de circunstancias”.

federico iza

 

Inventario

Los 25 años que Federico tiene de estar participando en este negocio, se traducen en un buen referente para conocer sobre la evolución del estado del ecosistema empresarial.

“Me queda claro que somos un termómetro fiel de la economía. Lo que se vive en nuestros centros es una muestra representativa de la realidad del Producto Interno Bruto de un determinado periodo”.

Teniendo eso claro, el empresario afirma que “la efervescencia no ha terminado. Somos testigos del empuje e ímpetu del emprendedor. También del empresario mexicano”, concluyó.

Federico y su equipo han visto de primera mano cómo también las oficinas han ido modificando su formato.

Han pasado de ser grandes con salas de juntas adentro, a ser más pequeñas, pero individuales. Posteriormente vuelven a ganar espacio para recibir ahora a grupos de trabajo.

Lo mismo sucede con las áreas comunes que empezaron como formatos tradicionales de salas de juntas y luego han innovado con áreas de salas lounge, donde se pueden tener juntas más casuales, a lo que han agregado salas de videoconferencias en donde se puede interactuar con otras personas de forma remota.

Para ser un buen competidor en el mercado, el CEO es consciente de que debe garantizar a sus clientes los formatos de vanguardia que demanda el mundo de los negocios en la actualidad.

La casa por la ventana

La mayor inversión que se puede hacer como empresa que presta servicios, radica en el equipo humano que se relaciona con sus clientes. En ello no debe haber limitaciones. Se debe “tirar la casa por la ventana”.

Esto queda claro al escuchar a Federico detenerse con insistencia en señalar la importancia de su staff de alrededor 12 personas por centro de negocio. Entre ellos hay recepcionistas, encargados de la atención al cliente, administradores del centro, un gerente general, ingenieros de sistemas, mantenimiento y mensajeros.

Todo este equipo se convierte en staff de sus clientes. “Esto les permite hacerse más flexibles, versátiles, eficientes. En pocas palabras, se hacen más esbeltos”.

Federico confiesa sentirse fascinado de cómo las relaciones cliente proveedor se van hilvanando con el tiempo, y bromea: “Nuestro staff está más al pendiente de nuestros clientes que de sus jefes, como debe ser”. 

Al estilo de Guillermo del Toro, orgulloso de su origen, Federico emocionado apunta a que la mejor característica de su equipo es que “somos mexicanos”.

Para él la calidez es una característica innata de sus connacionales, y siendo su negocio una empresa creada y enfocada en el mercado mexicano, que aprovecha las ventajas que se tienen desde el punto de vista de oferta y demanda, su equipo reconoce a la perfección las expectativas de los clientes.

Como CEO, Federico aconseja la creación de una cultura interna saludable que va a rendir frutos a la hora de evaluar la empresa.

En su caso, ha hecho énfasis en la cultura de puertas abiertas. De dar solución expedita a los pendientes, de atención a los detalles, y de calidez en el servicio.

Para ello realizan eventos anuales y capacitaciones constantes en donde le comunican a su equipo el significado de cada uno de estos atributos.

Porque ¿de qué sirve crear toda una cultura alrededor de la misión de la empresa si no la transmites a quienes trabajan hombro a hombro contigo?

El objetivo aquí es como dice Federico: “Tener un equipo altamente motivado de mexicanos atendiendo mexicanos o a empresas internacionales en México”.

Nos ocupamos del mar

Hay valores universales que no cambian. Para el CEO de IZA BC la finalidad de un negocio es sin duda tener éxito, pero para hablar de éxito, según el lenguaje del empresario, es imperante hacerlo de manera social y ecológicamente responsable.

“Al buscar agregar valor a la comunidad, el dinero se percibe como un resultante”, menciona.

La oficina donde nos encontramos es muestra de ello al ser 100% LEED. El aire que respiramos se renueva constantemente.

La luz es amigable con la vista y se compensa con la exterior; un requerimiento de la empresa para ubicar sus centros de negocios es que los edificios cuenten con esta certificación, agregado a que todos los equipamientos dentro de las oficinas y la energía que usan deben cumplir esos mismos lineamientos.

Para Federico, el tema de los recursos naturales es un asunto de respeto, y cuando esto se incumple, el castigo es para nosotros mismos.

Tener este chip (que según su punto de vista los millennials traen incluido) es absolutamente indispensable.

“Nosotros profesamos una cultura que viene desde nuestras raíces en Monterrey. Esto es la cultura del trabajo, del ahorro, de la honestidad. El respeto al medio ambiente y el apoyo a las causas sociales están perfectamente alineados a ello”, enfatizó.

Dicho esto, afloran los valores que hacen de Federico el jefe, el socio y el ciudadano que es; la modestia vuelve a hacer su aparición y sólo se lo atribuye a una cuestión de cultura de vida. “Es el ejemplo que uno ve en casa y que desde la infancia me marcó. Allí es donde uno encuentra felicidad y realización”.

Nos sobran los motivos

De la misma manera en la que Federico ha adquirido principios y valores de su familia, espera dejarles enseñanzas de vida a sus hijos.

Si tuviera que darles un consejo, él les diría: “Descubre lo que te apasiona y arrójate. Asegúrate de agregarle valor a tu comunidad y en el camino verás que lo económico se te dará por añadidura. Al cumplir lo principal, el dinero viene solo”.

Los jóvenes son la gran fuerza que mueve el mundo. Federico comparte que actualmente están atrayendo a muchos millennials en su empresa. Según el regiomontano lo que buscan éstos es trascender, lo cual es un atributo digno de admirar.

“Venir al mundo y pasar de largo no tiene chiste. Si lo que quieres es trascender, necesitas enfocarte en lo que te apasiona”. Poco a poco se va acercando el momento de la inauguración.

Un logro más que se apunta en aquella enorme lista para Federico García Iza, que lo único que desea tener en estos momentos son sólo 15 minutos para hacer algunas llamadas y relajarse antes de la gran celebración. Pero antes de ello, comparte de dónde llegan las ideas para que momentos como el de hoy sucedan.

Sus mismos clientes son los que le dicen hacia dónde abrir nuevas oficinas, por medios de encuestas y comentarios.

Durante este mes abrirán un nuevo centro en Querétaro que fue producto del análisis a las opiniones de los clientes.

“Por eso estoy muy agradecido. Nuestros clientes han sido la razón de nuestro crecimiento. No sólo nos enfocan, también nos hacen recomendaciones”.

 

Escuchar a los clientes trae beneficios. Muestra de ello es la celebración que cada nueva apertura trae para Federico y su equipo.

A sabiendas de que no se detendrán ni las celebraciones, ni los nuevos sueños, al fin y al cabo, ellos son la medida para contar qué tan larga ha sido nuestra vida.

A mis cuarenta y diez

Desde un lugar conceptual, Federico realiza una analogía sobre su filosofía de vida. Observa que luego de graduarnos cada uno lleva una manada de borregos consigo.

Cada borrego trae una intención: salud, éxito profesional, amistades, familia, pareja, espíritu, mente, relación con Dios, etc.

Y nuestro objetivo es llevarlos de una etapa a otra. Federico atestigua que de nada sirve llegar con el éxito profesional, si hemos dejado en el camino la salud o la familia.

Al hacer un balance mental de su experiencia personal acota: “Yo creo que hoy lo que más me está exigiendo arriar es mi salud. Siento que necesito hacer ejercicio, cuidarme más. Está uno tan acelerado y tan entregado que hay que hacer un esfuerzo consciente y proactivo por ponerse atención también a uno mismo”.

Así es Federico, una persona sin intenciones de mostrarse. Pero que brilla a través de sus pensamientos y filosofía.

De manera que, aunque sólo quiera hablar de negocios y de su empresa, su personalidad es lo suficientemente transparente como para dejarse ver a través de cada frase que enuncia.

Eh Sabina

Joaquín Sabina es el “Chanoc” de Federico García Iza. Al traer el tema a colación, el empresario parece recargarse de energía. Como si sintiera que lo conocemos de toda la vida.

Alcanza su celular y muestra dos fotografías personales, en una de ellas aparece junto a Sabina en una presentación que tuvo en Monterrey y en la que Federico pudo saludarlo en backstage.

La segunda se la envía su esposa: en ella sostiene un cuadro que llegaba a su casa por encargo, la frase: “la vida no se cuenta por minutos, si no por sueños” de Sabina. Está enmarcada, a punto de ser colgada en la sala de su casa. La admiración por el cantautor es gigantesca.

De repente pareciera que las notas bohemias de Sabina fueran las encargadas de renovar el aire de la oficina.

“Se me hace que interpreta historias que yo nunca viviré, pero que él sí las vivió y al cantarlas se vuelven himnos. Las vivo a través de él”, dice emocionado Federico.

¿Qué es LEED?

La Certificación LEED (Liderazgo en Energía y Diseño Ambiental, por sus siglas en inglés) es un sistema de certificación con reconocimiento internacional para edificios sustentables creado por el Consejo de Edificación Sustentable de Estados Unidos (U.S. Green Building Council).

Entre los beneficios que proporciona esta evaluación se encuentran:

  •  Espacios con mejores condiciones para la salud y productividad
  • Reducción de emisiones de gases de efecto invernadero
  • Acceso a incentivos fiscales
  • Disminución en los costos de operación y residuos
  • Incremento del valor de sus activos
  • Ahorro energético y de recursos

Fuente: bioconstrucción.com.mx

 

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