Selecciona un buen consultor, mentor o coach

En entregas pasadas comenté sobre cómo librarnos del mito de emprender sin analizar los mínimos aspectos para evitar sobresaltos, y cómo librarnos del mito de que la buena ayuda no existe, es cara, o no la necesitamos porque somos super poderosos. Aquí trataré de iluminar el camino a aquellos que han decidido dar el paso de solicitar ayuda de un consultor, mentor o coach.

mentor o coach klika

¿Consultor, mentor o coach?

Podríamos decir que cuando una empresa/emprendimiento está en busca de un conocimiento o experiencia particular que no posee, buscará a un consultor. Cuando lo que se requiere es mejorar la performance individual de uno o varios individuos, entonces se necesitará un mentor o coach.

Si se trata de adquirir una relación amplia de aprendizaje y desarrollo personal entre alguien con muy vasta experiencia, y alguien con un deseo profundo y sincero de aprender, entonces se buscará un mentor.

El consultor cumple un rol de transmisión de conocimiento, muchas veces puede realizar ciertas tareas concretas para su contratante. El coach es inspiracional y sumamente puntual en el tiempo. El rol del mentor es el de transmitir conocimientos/ experiencias de una manera más informal durante un periodo de tiempo mucho más extenso.

No obstante, puede suceder que en determinadas situaciones, un consultor pueda realizar primeramente tareas de coach muy puntuales: algunas compañías llaman a esto business coaching, aunque en realidad se trate de un consultor de negocios que realiza también tareas de coaching. No conozco casos en los que se dé al revés.

También puede darse que un consultor con conocimientos y experiencia de negocio relevantes (usualmente algún socio/dueño de una consultora), pueda convertirse en mentor.

Aquí puedes leer mi articulo anterior.

¿Cómo identificar a los buenos profesionales?

Tanto consultores como mentores, deben ser capaces de escuchar activamente y obligarnos a pensar amplia, profunda y sistemáticamente.

Cuando sea preciso, deberían confrontar nuestras ideas con preguntas que pueden parecer incómodas, pero que resultan clave para ampliar nuestro proceso mental.

En otros números de Klika se ha hablado sobre los mentores, por lo que no nos explayaremos en el tema. Los buenos consultores deben tener una sólida y real experiencia en el mundo de los negocios.

Deben saber reconocer sus errores, porque significa que han aprendido de ellos y pueden ayudarnos a evitarlos. Del mismo modo, deben saber reconocer y decir cuando no saben algo, y así poder buscar y encontrar los recursos necesarios para resolver el tema que no conocen.

Deben ser capaces de preguntar para entender la problemática y el entorno en cuestión: ésta es condición fundamental para otra característica de los buenos consultores: ser grandes revolvedores de problemas.

También deben tener una fuerte convicción por dar a sus clientes el mejor consejo con base en su conocimiento, sin tratar de “quedar bien” o decir “sí” a quienes lo contraten. Se debe tener la sensación de que el consultor desea “luchar” por el éxito de sus clientes.

¿Consultor o mentor?

Depende de la personalidad del emprendedor/empresario, y del momento de cada emprendimiento. Si se está iniciando, un mentor o un consultor devenido en mentor, quizá sea lo más apropiado. Si ya el emprendimiento ha dado sus primeros pasos, o bien se trata de una pequeña empresa en expansión, un consultor es lo más apropiado.