Bioplástico a base de cáscara de naranja, la nueva forma de salvar al planeta

Bioplástico a base de cáscara de naranja, la nueva forma de salvar al planeta

Como medida de reducción al problema que generan los desechos plásticos que contaminan el medio ambiente, se han creado alternativas como el bioplástico.

 

Por Irais Ramírez

El término es amplio, pero si lo simplificamos, es posible referirlo al uso de nuevos materiales hechos a base de materias primas o vegetales y que con una buena alternativa al plástico convencional.

Los usos del bioplástico son extensos, como para la construcción de una casa, la construcción de un auto, hacer envases, fabricar macetas, entre otros elementos plásticos.

Actualmente México se encuentra en los principales países consumidores de plástico.

Según la Comisión de Medio Ambiente y Recursos Naturales 90 millones de botellas de refrescos y agua, hechos de plástico, son lanzados a las carreteras, bosques, playas, ríos y mares.

Esto hace el consumo de PET en México crezca a 722 mil toneladas al año, además de que somos el segundo país consumidor de envases de refrescos en el mundo y el primero en recipientes para agua embotellada.

Para la reducción

Giselle Mendoza Rocha, estudiante de Economía del Tec de Monterrey, con el apoyo de investigadores en biotecnología, ha convertido los desechos de naranja en materia prima para la producción de plásticos.

La idea surgió por la necesidad que existe de encontrar un material que sea sustituto del plástico convencional que contamina muchísimo.

Fue así como obtuvo en principio un material que sirve de materia prima para la producción de vasos desechables.

El material que creó tiene un sinfín de aplicaciones; desde textiles, como para la industria que produce envases y ensamblaje.

Sus características

Este biopolímero tiene como atributo ser flexible y transparente, lo que le sirve como ventaja para los productos de envase y embalaje.

Aunque también puede producirse en forma de resina protectora para material bibliográfico.

Para el futuro se prevé que este material pueda tener uso médico para las personas que han sufrido lesiones en la piel como heridas y quemaduras.

En la industria, este producto aprovecha entre el 45% y 60% de la naranja, entre otros desechos que causan problemas a la salud.

Cuando los residuos se acumulan, provocan gases que son causantes de enfermedades respiratorias.

Su aplicación

El trabajo de Giselle se está preparando para replicar el prototipo de laboratorio a nivel industrial con una planta piloto, para que después se cree un convenio con el primer cliente que requiera una producción grande.

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