Big data, tal vez necesitas consultar con tu abogado

Big data, tal vez necesitas consultar con tu abogado

Las bases de datos, como colección de información, son la fuente actual del comercio electrónico.

Con motivo del surgimiento y la rápida expansión de las tecnologías de la información y de la comunicación, las empresas han adoptado la gestión, análisis y procesamiento de datos como elementos centrales para la predicción y planeación de su diseño de producto y crecimiento.

A esto le llamamos big data. Se trata de un concepto que resulta muy familiar para las nuevas generaciones y muy novedoso para las anteriores.

La big data tiene diversas implicaciones en el mundo legal, tanto en el ámbito de los derechos de autor (particularmente en relación con bases de datos), así como en la protección de datos personales y la autorregulación.

Seguramente has escuchado el término “sociedad de la información”. Es un concepto acuñado por un sociólogo japonés llamado Yoneji Masuda, quien pensaba que la generación e intercambio de la información son el principal producto de las economías avanzadas.

La Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI) estima que las bases de datos, como colección de información, son la fuente del comercio electrónico y que, por lo tanto, son objeto de protección tanto en tratados internacionales como en diversas legislaciones alrededor del mundo.

La situación en México

En nuestro país, las bases de datos están reguladas en la Ley Federal del Derecho de Autor. Su protección y vigilancia son encomendadas al Instituto Nacional del Derecho de Autor (Indautor). No obstante, no son una figura muy recurrida por la falta de información y especialización.

Sin embargo, estas bases de datos son susceptibles a ser registradas como las obras literarias, musicales, software, etc.

Una de las grandes interrogantes que tienen las empresas es: ¿quién posee la autoría sobre sus datos?, pues en ocasiones no las consideran como un trabajo creativo, sino como un esfuerzo de recabo de información, colaboración e inversión.

Dicho esto, resulta conveniente considerar la protección de las bases de datos. Muchas veces constituyen la inteligencia e inversión de una empresa. Aunque es muy importante recalcar que la información en bruto a menudo no es muy valiosa por sí misma.

Lo que le añade valor es la manera en la que ésta es procesada. Es por eso que la big data contiene 3V: velocidad, variedad y volumen.

De la mano de esto, debemos considerar un factor muy importante: el primer punto de contacto para la generación de big data es el usuario que inicialmente proporciona a la empresa los datos que pueden ser personales o sensibles.

En México esta protección se regula en la Ley Federal de Protección de Datos Personales en Posesión de Particulares (LFPDPPP) y su reglamento, en donde se establecen los lineamientos para el uso y tratamiento que deben dar a los datos personales quienes se dedican a recopilarlos.

A pesar de tener leyes y una entidad gubernamental que se dedica a vigilar el cumplimiento de la LFPDPPP, es común que las empresas encomienden la redacción de un aviso de privacidad a un abogado, sin tomar en cuenta el acompañamiento e implementación de una cultura de protección de datos o los medios para asegurar que la información se encuentra protegida contra su pérdida, acceso o uso no autorizado.

La importancia de leer

Todos hemos sido víctimas constantes de acoso telefónico, principalmente por bancos o compañías de telefonía celular que llaman para ofrecer algún producto o alguna promoción. La razón de esto es porque, seguramente, en cierto momento accediste a ello sin darte cuenta.

Se estima que el usuario promedio tarda alrededor de 6 segundos en leer un aviso de privacidad o los términos y condiciones. Esto es insuficiente para entender el alcance de dichos documentos.

Es por ello, que hoy en día que se empieza a hablar de la autorregulación.

Es decir, que a falta de legislación expresa, las empresas deben de adoptar mejores prácticas en cuanto a la protección de datos, para evitar: la sobre regulación y la irritación de sus usuarios.

Por tanto, es importante que como emprendedor y, sobre todo, si te dedicas o utilizas big data, tomes en cuenta que existe un marco jurídico dentro del cual desarrollas tus actividades.

Procura incentivar el desarrollo de una cultura legal dentro de tu empresa, y a falta de regulación, infórmate sobre las mejores prácticas que puedes implementar para tener una empresa sana y usuarios satisfechos.

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