7 consejos de un ingeniero de FedEx para Pymes y emprendedores

Nelson, ingeniero de empaque en FedEx, tiene el trabajo inusual de tratar de romper cosas. De hecho, prueba el empaquetado y lo rediseña para proteger de forma rentable los contenidos.

Ha estudiado el embalaje de todo, desde motores INDYCAR de un cuarto de millón de dólares hasta tazas de café de 20 pesos, huevos de gallina y plantas de semillero.

Es uno de esos trabajos insólitos pero importantes detrás de escena que mantienen vivo el comercio.

Ahora que la época navideña está a la vuelta de la esquina y el envío de productos de las Pymes y los emprendedores a sus clientes se vuelve fundamental para conservar su confianza y aumentar las ventas.

FedEx Office

Tomamos algunas de las experiencias de Nelson para redactar un práctico manual sobre algunos de los daños que los paquetes enfrentan en el camino hasta el cliente:

Cuanto antes busques consultoría, más dinero ahorrarás

La regla más importante: haz que tu proveedor de envíos trabaje contigo desde el principio.

Consulta a tu ejecutivo de cuenta o pide a un ingeniero de empaque antes de invertir en materiales de empaque, establecer tarifas de envío, determinar los puntos de precio o tomar cualquier otra decisión que afecte tu margen de beneficio.

Una vez habiendo hecho esto, los consejos más importantes para ahorrar dinero que Nelson cree que puedes seguir son:

  1. Planifica con anticipación, con mucha anticipación. Los cargos por peso dimensional y por tamaño se relacionan con el tamaño del paquete en sí.

No pienses que es demasiado pronto para consultar con un ingeniero de envíos si es bueno considerar cambios menores que podrían reducir tus gastos de envío.

Un cambio de algunos centímetros puede ahorrarte varios cientos de pesos por envío. Algunos productos pueden rediseñarse para facilitar el envío y el ensamblaje parcial por parte del consumidor.

  1. La protección es básica, identifica y protege la parte más frágil de tu producto.

Si envías varios productos en una sola caja, considera el uso de compartimentos, la organización de los productos y los envíos divididos.

  1. No “envíes aire”. Elimina el espacio vacío en la caja.
  2. Usa materiales de embalaje de calidad. La calidad de la caja, la amortiguación y la cinta de embalaje son importantes.

Es aceptable reutilizar cajas pero revisa su fortaleza anticipadamente y asegúrate de volver a pegarlas debidamente.

  1. Aprende a empacar como un profesional. Cortar esquinas puede resultar en bienes dañados y clientes realmente enojados.

FedEx ofrece algunos consejos sobre cómo empacar para evitarlo.

  1. Etiqueta claramente, como te lo pide tu socio de envíos. Por lo general, la etiqueta va en la superficie más grande del contenedor.

No los pongas en los bordes de la caja, ya que pueden causar errores de lectura durante el escaneo.

Pon instrucciones especiales en la caja (frágil, aquí termina, etcétera) pero nunca asumas que protegerán el contenido.

La mayoría de las cajas reciben transporte mecánico en algún momento y descansan en su superficie más grande, independientemente de las instrucciones que les hayas puesto.

  1. Conoce el entorno regulatorio de tu producto. Una gran cantidad de regulaciones dan forma a los procesos de envío.

El envío es como cualquier otra parte de tu proceso comercial. Los riesgos viajan con el propio paquete y debes planearlos y mitigarlos de una manera rentable.

Es todo un equilibrio: se trata de minimizar los riesgos para los productos mientras te aseguras de tener un cliente feliz con su compra y de generar beneficios para tu empresa.

Nunca es fácil, pero como con todo lo demás en la vida: la planificación da sus frutos.